12 de marzo de 2006

Escrito por | Vacaciones en Paz

12 de marzo.

Hoy hace once años que mi padre entró a la UCI, dónde fallecería 19 días después. 19 días de angustia, en los que con un tumor en el páncreas y tres larguísimas operaciones, tuve que presenciar lo más duro para cualquier hijo.

Pulsaciones descendiendo hasta desaparecer, línea sin intervalos, un pitido que mostraba la evidencia.

Yo tenía 22 años y mi mente se negaba a asumir lo que era inminente. No procesaba que, por muy mal que estuviera resultando todo, me iba a quedar huérfana.

Recuerdo que, de los nervios, no podía dejar de parpadear. Ese tic nervioso es uno de mis principales recuerdos de aquel 12 de marzo. Horas de espera, nervios, la humanidad de la mayoría del personal médico.

Hoy hace 12 años que nació mi niña saharaui. Esa niña que llegó para que mi vida estuviera definitivamente completa, dándole más sentido si cabe.

Hace dos noches, me di cuenta de la coincidencia. Yo no lo sabía, pero, en ese momento, la vida me estaba compensando el arrebatarme a mi padre de forma prematura.

En algún lugar de la hamada argelina, venía a hacer de este mundo un lugar mejor una preciosa niña de pelo negro y liso, con ojos oscuros y expresivos, de complexión bastante menuda. La Ran. Mi Ran.

Como canta La Húngara, “qué suerte tuve aquel día que me la dejó su madre”.

Y qué gratitud siento por esa mujer, que me confió su tesoro más preciado, pidiéndole a una vecina que me tradujera un “sé que la vas a cuidar igual o mejor que yo”, que hace que se me salten las lágrimas cada vez que lo recuerdo.

La Ran es una niña muy educada y prudente. Mi madre comenta que “sabe estar en su sitio”, para definir de alguna manera las virtudes que acumula. Supongo que alguna vez habrá tenido curiosidad, pero nunca me preguntó por mi padre. Mi madre es su “Tata”, pero ella sabe que en casa no hay abuelo. Imagino que este verano, aprovechando sus avances con el español y que mi hijo va siendo más mayor y distinguiendo a la familia en las fotos, saldrá el tema de por qué no está entre nosotros. Y yo tragaré saliva, sabiendo que a mi padre le hubiera encantado conocerlos.

El otro día recibió su regalo y me envió una foto muy contenta. Anteayer su prima, con quien se lleva un día de diferencia y que vacaciona en nuestro mismo concejo, me mandó un audio y el vídeo de la entrega del suyo.

A propósito del cumpleaños y con la barrera del idioma, aconteció un malentendido bastante gracioso. A la Ran le pusieron mal la fecha de nacimiento en sus papeles, por lo que a todos los efectos consta que nació el 12 de junio de 2006.

-¡Qué bien! -exclamé al leerlo- ¡El año que viene lo celebramos en cuanto llegues!

Y con el convencimiento de que había nacido en junio, les comunique a todos mis/sus amigos lo de la fiesta que iba a acontecer el verano siguiente.

El tiempo fue pasando y por fin la Ran pudo aclarar la verdadera fecha de su cumpleaños, sin perjuicio de seguir con la idea de celebrar el que, sin duda, será el acontecimiento de julio de 2017. De hecho, hizo la lista: “Apunta a (todas sus amigas), a (su prima y otra amiga saharaui que también viene), a Larabas, a Adnan porque es mi mejor amigo (le enseñó a hacer fotos, qué queréis) y Kamal… Bueno, Kamal que venga, que como es tu mejor amigo va a estar de todas formas”.

Ahora, me las estoy ingeniando para buscar un día sorpresa, disfraces, temática, decoración y demás pormenores que hagan que no olvide, aunque con retraso, su 11° cumpleaños… ¡Y sólo faltan cuatro meses!

Querida Ran, como sé que (aún) no vas a leer esto:

1.- Porque apenas sabes leer en español.

2.- Porque desconoces que tu madre de acogida no ha tenido mejor idea que fundar una revista digital.

¡Prepárate, que vas a tener la suerte de pasar tu cumpleaños con tus dos familias! Y no, respira hondo, te prometo que la fiesta no va a girar en torno a Peppa Pig.

Pero como de igual forma soy consciente de que algún día te entrará la curiosidad y te leerás de un tirón todos los post sobre el Sahara, quiero que sepas que me muero de ganas de abrazarte y comerte a besos, que eres un miembro irremplazable en esta familia y que ahora, más que nunca, soy consciente del regalo que representa tu existencia.

Feliz cumpleaños, mi vida.

Te queremos.

Última modificación: 14 Mayo, 2017

4 Responses to :
12 de marzo de 2006

  1. María (Miren Casavieja) dice:

    Precioso y sin palabras!!

    1. Lady Cat dice:

      Muchas gracias Miren, fue muy duro escribirlo.
      Lo que la vida me quitó por un lado, me lo dio por otro.¡Quién me lo hubiera dicho en aquellos momentos!

  2. Precioso post. Qué mezcla de emociones, empieza muy triste por la pérdida de tu padre pero qué bonito enlace con el encuentro con tu pequeña niña, que hasta su nombre es precioso! supongo que en saharawi significará algo… pero Ran en japonés significa orquídea, preciosa flor para una niña que por lo que cuentas, es puro amor.
    Besos!

    1. Lady Cat dice:

      ¡Hola guapísima! Muchísimas gracias por tu comentario.
      Ran no es su verdadero nombre, es un apelativo cariñoso que le pusimos en casa, pero no puedo contar de qué viene porque me MA-TA jajajajaja
      Muchos besos

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