A dos meses del VEP: Querida Ran

Escrito por | Vacaciones en Paz

Querida Ran:

Ya sólo quedan dos meses para volver a tenerte aquí con nosotros. Tú estás loca por venir y nosotros porque al fin aterrices.

Ayer BB te envió un audio donde pronuncia tu nombre por primera vez. ¡Qué sorpresa! ¿Verdad? Si hace poco aún me decías “pero si todavía no habla”, cuando yo le pedía que te dijera esto y lo otro. Pues ya ves cómo se ha soltado.

Está en plena aDOSlescencia, así que menudo veranito te va a dar, ¡no te queda nada!

Este año estarás contenta porque nos queda la playa a dos minutos caminando, lo que se traduce en que bajaremos todos los días. A ver si tenemos más suerte que el año pasado, que entre la ola, la ahogadilla de tu prima, el día que os bañásteis vestidos y aquella vez que nos comimos la arena de pleno, ya daba miedo hasta volver.

Creo que lo único que te falta a estas alturas en el armario son, precisamente, bikinis. Ahora, que a mí no me mates, porque la que te lo llenó de rosa fue Tía Virginia. ¡Con lo que a tí te gusta el morado! Pero nada, chica, fuiste a caer en una familia donde nos encanta el rosa. Que podía ser peor, no sé, imagínate que columpiásemos gallinas.

Me estoy planteando comprarte un diario y escribir en él todas las anécdotas y aventuras que nos sucedan este verano, para que lo tengas de recuerdo. Ya os tengo una libreta a cada uno en el bolso para apuntar vuestras frases, que solo contigo, según te vas soltando más y más, creo que voy a necesitar otra antes de que llegue septiembre.

Ran de mi vida, qué ganas de ir a buscarte y de llamar a tu madre para decirle “estate tranquila, que ha llegado bien”. Y ella, que es tan parecida a ti, sabe que estás en buenas manos porque le consta cuánto te queremos.

Tú no te lo imaginas, pero aparte de tu fiesta de cumpleaños tenemos unas cuantas excursiones planeadas. ¡Vaya sorpresa que te vas a llevar! Casi tanto como cuando veas la camiseta de tu “querida” Peppa Pig, que vuelvo a jurarte que tampoco he sido yo la responsable. Ya sabes que tu madre de acogida nunca sería capaz de hacerte algo semejante, que sé que “no ti gusta Peppa” y que tú eres más partidaria de Frozen.

Si ahora mismo vieras la casa, ¡te asustarías! Estamos en pleno proceso de reestructuración y entre tanto mueble, caja, trasto, gato y perro, aquí no cabe un alfiler… Recuerdo el día que llegaste y te salieron a recibir todos los perros… ¡Sorpresa! Vaya susto que te llevaste, y eso que ibas sobre aviso… Pero claro, tu concepto sobre los cánidos era “perros salvajes del desierto que además mordieron dos veces a mi hermano y en casa no nos gustan a ninguno”. Al final los acabaste paseando y todo.

Eso le pasó a la niña que acogió mi amiga Maribel hace dos años. Cuando se encontró a cuatro perros esperándola, se asustó muchísimo y cuando se marchó se quería llevar a Pulga-Irenota, su perrita ratonera de pura raza, con ella a los campamentos.

Pero tú eres más de gatos, ¡como debe ser! ¿Te acuerdas de cuándo se te subían en la cama y andabas loca echándolos porque no te dejaban rezar? Si es que otra cosa no lo sé, pero aburrirte; me consta que ni un solo instante.

Tus amigas ya están locas porque llegues y no se creen que falte tan poco. Me acuerdo cuando se ponían a contar: “8 meses”, ” 7 meses” y yo las animaba con el “pasa enseguida”, pero en el fondo me daba bajón y se me terminaba escapando alguna lágrima.

Y es que cómo te queremos, Ran. Podrías haber caído en una familia con más dinero, que pudiera comprarte más cosas o llevarte a más sitios, pero TE JURO que nadie, absolutamente nadie, te iba a querer tanto como nosotros.

Ánimo, a soportar el calor, que en nada te montamos la piscina y estás saliendo a jugar en sudadera.

Última modificación: 14 mayo, 2017

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