Sólo hay un Álvaro Ojeda, aún hay esperanza…

Parafraseando a la inmortal Cádiz: “…los andaluces queremos, volver a ser lo que fuimos. Lo que fuimos antiguamente: pobrecitos y vasallos, siervos de terratenientes,...

De alienación parental y otros demonios existentes

Estoy hasta el mismísimo de leer que la alienación parental no existe, que no hay consenso al respecto y demás chorradas. O será que se da la casualidad de que conozco varios...

De Wonder Woman y el pelo de sus sobacos

Hace eones, cuando el mismo tiempo comenzó a ser él mismo, toda una suerte de intrincadas, caóticas, hermosas y cegadoras reacciones químicas empezaron a dar forma a lo que...

Las visitas posparto

Según se acercaba la hora de dar a luz, cada vez tenía más claro que NO quería recibir visitas en el hospital. Considero que el nacimiento de un hijo es un momento ÍNTIMO,...

Paco se va de putas

Uno de cada cinco españoles reconoce haber recurrido a los servicios de una prostituta. Bien, ese es el motivo principal de que la prostitución en España suponga un 0,35 del...

El tiempo de calidad

Llevo años escuchando la eterna gilipollez: el tiempo de calidad. Para con los hijos, claro. Yo no creo en el tiempo de calidad: creo en pasar tiempo con los niños. Que la...

Duarte Falcó y la insoportable levedad del ser

Duarte Falcó es lo que se llama, hablando mal y pronto, un pocaspajas. Chavalito de la jet, miembro de la nobleza, que vive en un mundo perfecto e ideal donde todo es blanco y...

Mis 20 de Serrat

La diferencia entre mi fanatismo hacia Sabina y Serrat, es que con este último tengo mucho más claro con qué 20 canciones me quedaría. Que no quiere decir que no me guste la...

Fútbol, niños y guantazos como panes

Leo con poca sorpresa la noticia de la intervención de la policía local de Gijón en un partido de fútbol de pre-benjamines (6 y 7 años) para separar la pelea a guantazo...

“El largo viaje hacia el este”, de Bachir Lehdad

Hace casi un año que escuché nombrar, por primera vez, a Bachir. Supongo que es una de esas personas que el destino decide que debes conocer sí o sí. Por una parte, su mujer...