Blogueros, bloguerillos y bloguerazos

Escrito por | Actualidad

En los últimos días no hago más que leer post y quejas de primera, segunda y hasta tercera mano por ¡oh! las vicisitudes que nos trae de la mano la sufrida vida de blogueros.

El drama más candente son los de Puleva, que parece ser que la han liado invitando a más gente de la que podían alojar y que tampoco les han gustado mucho los candidatos de según qué blogs o plataformas.

Yo soy de las que pone a parir a Puleva todos los años. En su Blogtrip sueltan cada barbaridad nutricional que me da tanto miedo como enriquecer la leche o hacerla de sabores. O echarle galleta María.

Que oye, si me invitan encima cojo y voy aunque les desmonte la primera charla en cinco minutos, que este año no me he ido de vacaciones y Granada es muy bonita.

A la par, ha habido numerosas voces protestando porque en nuestra comunidad maternal hay niños bonitos y blogs pequeños haciendo bulto.

Yo observo todo esto desde la distancia. Tuve seis años un blog bastante conocido, de nombre Opiniones Incorrectas, gracias al cual me regalaron de todo, me llegaron a pagar 90€ por post en los que solo tenía que enlazar una palabra a un link, pudiendo dar mi opinión e incluso me llenaron la casa de útiles cuando nació mi hijo.

El blog lo cerré el 3 de enero por algo que directamente no os importa, y desde que estoy aquí, en Yonocompropan MGZ, no me han enviado ni una puta copa menstrual.

¿Y sabéis lo que os digo? Que me chupa un pie. Y que me sigo levantando por el lado izquierdo de la cama como todos los días.

Somos políticamente incorrectos, pero no como el título de mi occiso blog, sino de verdad. Y como ataques a uno de nosotros, te perseguimos hasta el fin del mundo y te arrastramos, así de claro. Pero somos ocho y nos queremos entre nosotros. Cuando uno tiene un problema nos arropamos y somos amigos de los de verdad, no de los que se dan dos besitos en un evento bloguero y salen de allí mentándose la madre.

Eso, mis queridísimos, vale más que un jodido evento de leche, que te manden la casa de la Barbie o que te hagan emperatriz de Lavapies.

Cuando yo empecé en la blogosfera, la mayoría de vosotros no sabía ni lo que era un blog. Hará dos o tres años se súper puso de moda y venga, todo el mundo a hablar, a ver lo que nos pueden regalar. ¡Hostias en vinagre, corazones!

Lo que éramos cuatro amigos, que encima nos llevábamos genial, se convirtió en una casa de putas. Gente peleándose, compitiendo, criticándose y sembrando mal rollo.

Y de aquellos barros vienen estos lodos.

Cuando algo es un hobbie y se hace por gusto, sin esperar nada a cambio, no te preocupa que te dejen de regalar. ¿Que lo hacen? Pues mejor. ¿Que no? Que se lo metan por el mismísimo.

Pero aquí hay egos muy grandes, a lo mejor el mío el primero, pero es que igual yo tengo motivos reales, como vender una edición en cinco días o que Vargas Llosa hable de mi libro, por no contaros mi vida en detalles, y cualquier pringado se cree Dios porque tiene una plantilla muy chuli o una cuenta de IG con mazo de seguidores, la mitad probablemente comprados.

Así que os sigo mirando con distancia. Yo observo.

Y observo por los siete años que llevo aquí.

Siento deciros que hay grandes blogs que son una puta teletienda y otros pequeños, como Cartas a un Umpa Lumpa, por poner un ejemplo, con los que te partes la caja.

Que no por tener mil lambones -palmeros, para los paganos- eres guay. Simplemente tienes muchos coleguitas con los que te apoyas o un objetivo claro, que son las marcas, y te las sabes trabajar. Pero no eres un blog: eres el rastro.

Yo, personalmente, sigo prefiriendo al que escribe con el corazón, le regalen una lima para las plantas de los pies, la casa de Verdeliss o una mierda pinchada en un palo.

Que aquí todos nos creemos la hostia.

Que hoy un blog lo tiene cualquiera.

Última modificación: 26 octubre, 2017

2 Responses to :
Blogueros, bloguerillos y bloguerazos

  1. Alguien poco pringao para tu ¿blog? dice:

    Uy, se nota que algo pica… Aunque yo quitaba lo de “pringaos”. Sólo por respeto, ¿eh? 😉

    1. LadyCat dice:

      No, no, hay grandes egos que son unos pringuis liringuis, las cosas por su nombre xD

      Besis

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