El cáncer no es como el futbolín

Escrito por | Actualidad

Con el fallecimiento de David Delfín, he vuelto a leer las gilipolleces de turno que todo el mundo suelta cuando alguien conocido muere de cáncer.

“Fulano luchó”, “Fulano perdió la batalla contra el cáncer”.

¿Cómo se lucha contra el cáncer, amigos? ¿Se pone uno un escudo, coge una espada y le da de hostias?

Mi padre no era un luchador. ¡ERA UN ENFERMO, COJONES!

Cuando te operas o vas a quimio o a radio, no estás luchando. Estás escogiendo la única oportunidad real que tienes para salvar tu vida. ¿Hay otra elección?

Ganar, perder… Si es que hasta parece que unos son más guays que otros, como cuando gana el Madrid y pierde el Barça o a la inversa.

David Delfín no perdió ninguna batalla. Perdió la vida. Era un enfermo, que como tantos otros desgraciadamente no se curó y punto. Decís perdió como si dependiera de él. Como si cogiera la Play Station, o lo que quiera que esté de moda ahora en videoconsolas, y lo eliminaran jugando por ser más malo que yo en baloncesto.

No, joder, no son ganadores ni perdedores. SON ENFERMOS. No depende de ellos.

Mucha terminología buenista para ser políticamente correctos en todo momento, y aquí soltamos la memez del siglo, responsabilizando indirectamente al paciente de cáncer del resultado de su dolencia.

Dejadlo ya, por favor.

Me da asco.

Última modificación: 6 junio, 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: