Cincuenta sombras de Grey

Escrito por | Cine&Tv, Literatura, Sexo

A unos días del estreno de la tercera parte de la adaptación cinematográfica de la saga de Christian Grey, os dejo aquí con el análisis de la primera parte, estrenada hace ya tres años. Si no habéis leído los libros o visto las película, os aviso que contiene bastante “spoilers”. Espero que os guste.
En este análisis no nos vamos a introducir mucho en la interpretación de los actores, ya que hasta que no la vea en versión original, no puedo asegurar si su actuación es buena o mala, así que de momento nos quedaremos sólo en su actuación de gestos y movimientos, que es lo que podemos valorar, porque como hemos dicho muchas veces, nuestros actores de doblaje son los mejores del mundo y muchas veces mejoran una interpretación que el actor en su versión original no supo transmitir.
Imagino que todos los que leáis este post, habréis leído el libro y/o visto la película, pero sino es así, vais a encontrar “spoilers” en exceso. Avisados quedáis. Bien, con el libro en una mano y la película en la otra… ¡¡Empezamos!!

La película empieza con nuestra protagonista Anastasia Steele (Dakota Johnson) preparándose para ir a entrevistar a Christian Grey (Jaimie Dornan). Aquí ya empieza la primera decepción: se hace muy corta la entrevista, y además la actitud de él, se hace muy evidente desde el primer momento, sus expresiones, su forma de moverse, se relaja en exceso y ya hace ver que le interesa, de forma demasiado evidente, cosa que en el libro no pasa. Sin embargo, la cara de Ana, al salir de las oficinas de Grey, es buena, se siente desconcertada y necesita tomar aire, antes de volver a su casa, aunque sea bajo la lluvia.

La película avanza y llegamos a cuando Grey llega a la ferretería donde trabaja Ana. Escena correcta, sin más, tampoco daba para mucho más en el libro, lo único reseñable es que Paul no trabaja allí, sino que llega de visita, por decir algo.

Llegamos a la sesión de fotos, muy floja, para empezar en el libro se empieza a notar el malestar de Grey por la relación de Ana con José, ya se vislumbra que algo está pasando en su interior y que él mismo sabe que no le gusta. En la película, hacen 4 fotos y se van a tomar café, falta diálogo y mucho entramado entre los personajes. La conversación entre ellos donde Ana está indecisa sobre si ir o no a tomar el café, es básica: ella está nerviosa por el efecto que Grey le causa y no quiere estar sola con él, no sabe cómo va a reaccionar. Sin embargo en la película lo acortan, ahora estamos en el hotel, ahora en el café. Y en cuanto a la conversación en el café, ella le habla de su vida y de su ilusión por conocer Londres, ya que nunca ha salido de Estados Unidos, y este dato a mí me parece importante para los acontecimientos de los próximos libros. Acabamos con la escena donde a Ana, casi le atropella un ciclista. Sublime: ella se siente atraída y quiere que le bese; él tiene miedo por lo que está sintiendo y se lo hace saber: “Aléjate de mí, no te convengo”.
Seguimos avanzando y llegamos a la escena de bar de copas, Ana está muy borracha y llama a Christian para reprocharle el regalo de los libros. Desde luego esta escena se parece mucho a la del libro, ella al estar borracha, le dice todo lo que piensa, él está muy preocupado y siente, necesita ayudarla. En la película faltan todas las sensaciones de ella mientras se están despidiendo, como pasa de la autonegación de sus sentimientos hacia Grey, a aceptarlos sin más.
La escena en el hotel es correcta, está bien resumida porque en el libro hablan de mas cosas sin demasiada importancia. Primer momento clave: ascensor ” a la mierda el papeleo”, Christian se deja llevar y besa a Ana apasionadamente. Escena perfecta.

Por fin llegamos al momento de su primera “cita”. Viaje en el Charlie Tango a Seattle y estancia en el ático del edificio Escala. La adaptación desde el libro es buena, quizás falta, al igual que en otros momentos de la película cuando se habla del contrato, los temas sobre ropa, comida y ejercicio físico que tanto le molestan a ella. Y también algo más del enfado inicial de él cuando ella le confiensa su virginidad. En la película lo solucionan rápido, pero también os digo que no es de las cosas más importantes que faltan.  Lo que sí falta es su manera de explicarle por qué quiere arreglar “su situación”, por qué quiere “hacerle el amor” cuando él “sólo folla duro”; la transformación de Christian ha empezado y se pone tierno mientras que le explica por qué quiere tenerla, por qué le desea y por qué quiere que se quede allí con él.

La forma que a continuación tienen en la película de contarnos el contrato me parece ágil, se intercalan imágenes con la voz de Grey leyendo el contrato y Ana investigando y decidiendo que cambiar. Además comenzamos con el intercambio de mails y mensajes, la verdad que en el libro es una de las partes que más me gustan, es muy divertida, porque de verdad se muestran los dos tal como son y como se sienten, mas que cara a cara. Y aquí llega el problema de la siguiente escena, Grey se presenta en casa de Ana, cuando ella está recogiendo para la mudanza, pero no sé entiende por qué… a menos que hayas leído el libro. Ana ha buscado toda la información necesaria sobre sumisas y amos y le manda un e-mail a Grey: “Bien, ya he visto bastante. Ha sido agradable conocerte”. Y nuestro querido Grey, se asusta (opinión personal, pero, ¿no lo véis así?) y corre al lado de Ana. Y bueno, pasamos al sexo con hielo, pero falta la conversación de después, en la que se habla de que ella sigue pensándose el contrato y demás, vamos como en buena parte de la película, faltan sus conversaciones… porque en el libro, antes de irse, ella le pide los pantalones y él contesta con un “Sí, señora” y saliendo de la casa, la besa dulcemente y le pregunta “¿Qué estás haciendo conmigo?” (por qué han omitido esta escena, si es absolutamente brutal).

Después pasamos a la parte de  la reunión para tratar las diferencias sobre el contrato, la verdad es que en la película se echa de menos parte de las conversaciones sobre los problemas de ella sobre “los límites infranqueables”, el tiempo del contrato, las comidas, el ejercicio, todo esto se les ha olvidado. Sin embargo sí me gusta el detalle de que al llegar a la “reunión” y verla vestida así, Grey le toca el culo y ella le responde con “es una reunión de negocios”. Por el resto la tensión sexual es evidente y muy palpable durante toda la escena.

Llegamos a la graduación, aquí más o menos todo bien, han ido al grano porque tampoco era necesario mucho más, pero si que se echa de menos la conversación de Grey con Ray (el padre de Ana), ese momento nos muestra aún más si cabe la implicación emocional con Ana que está teniendo Christian.

Pasamos directamente a la parte del champán en tazas de café, pero sin contar que ya se habían ido cada uno por separado, y que él va a verla por los mails que se mandan. Regalo del coche y poco más que decir. Bueno… quizás que por primera vez ella domina mientras que “hacen el amor”. Esto aparece en el libro, pero no en la película, y deberían haberlo tenido en cuenta, porque pasan directamente a la parte de los primeros azotes que le da… y debido a esto pasan la noche juntos.

Tema mudanza: menos mal que no lo han puesto en la película, porque menudo tostón. Tema ginecóloga: “me ha puesto la inyección”, bromita que no pilla y ya, la verdad tampoco daba para mucho más. Buena elección. Pasamos al sexo en el “cuarto de juegos”. Esta escena, en la película sobraba, sobre todo si, como es mi caso, queríamos que se trataran más sus conversaciones. Así que estos casi tres minutos se los podían haber ahorrado.

Pasamos a la preparación para la cena en casa de los padres de Christian. Esta es la parte de la película donde más cosas faltan. Para empezar, ella no lleva bragas, porque él las lleva en el bolsillo, pero no hacen ni referencia directa, sólo :”¿Tienes todo lo qué necesitas?”. Sí has leído el libro, lo entiendes, sino, no entiendes nada. Ya durante la cena, ella dice que se va a Georgia a ver a su madre y sí que es verdad que la cara de él, es de desilusión y enfado a la vez, pero en mi opinión es más por decepción, más que por enfado como tal. Sin embargo aquí falta todo el paseo por los jardines, sus conversaciones y finalmente, cuando se despiden de la familia la pregunta de él :”¿Puedo ir contigo a Georgia?”. Si eso no es amor…

Después en el libro tenemos las entrevistas de trabajo de Ana, que aunque hubieran sido nada más que mencionadas, deberían haber aparecido, porque son parte importante en la trama de los siguientes libros y si se pretende rodar la segunda y tercera parte, pues se debería haber hablado de ello.  Durante el viaje, la parte del cambio del billete de turista a clase VIP, es lo de menos, pero la parte que no han tenido en cuenta es la conversación de ellos cuando Ana sube a su habitación el hotel es muy importante: para empezar el NO coge el telefóno cuando le suena porque lleva tres días sin verla, hablan de las cicatrices de él, hablan de sus conversaciones con la “sra. Robinson”, y cómo las cosas que ha hecho ella (ir sin bragas a casa de sus padres, ser virgen, ponerse sus calzoncillos…); le tienen extrañado, pero a la vez encantado. ESTO es una CONVERSACIÓN y la han omitido de principio a fin, y es la primera vez que se sinceran cara a cara.
Llegamos al vuelo sin motor, escena correcta, no daba para más ni en el libro ni en la película, aunque quizá, yo la hubiera hecho algo más corta.

Y por fin, llegamos al final. Christian toca una canción muy triste, ella le pregunta por qué toca sólo canciones tristes… (libro y película), ella se toma la píldora porque le suena la alarma (libro, lo cuál es una dato importante, porque aunque al principio a ella no le parece bien la idea, lo hace por él, porque le importa), juego de “corre, corre que te pillo” por la cocina (libro), explicación de por qué necesita pegar y castigar a sus sumisas (libro y película) y llegamos a la petición de Ana, de que le enseñe qué quiere hacerle, porque de esa forma si ella entra en su modo de ver la relaciones, quizá él pueda entrar en la suya. Esto último de primeras puede quedar como algo muy sumiso, pero si se mira desde el punto de vista de una historia de amor, es algo tierno, porque ella intenta hacer algo por él para que él haga algo por ella. El momento de los azotes, sin embargo es el único momento que me gusta más la escena en la película que en el libro. Ana lo pasa muy mal, y Christian a pesar del placer inicial, pasa a estar con cara de desesperación a medida que avanzan los azotes, de no querer hacer lo que está haciendo, de desear que Ana diga la palabra de seguridad y poder parar, porque quiere parar, aunque no pueda; y la reacción de ella, de en vez de gritar como en el libro, el hablarle de forma normal, pero taparse el cuerpo y exigirle que no le toque, que no le mire y que le deje en paz.  Su rechazo, el rechazo de Ana le transforma en un ser pequeño, no sabe cómo pedirle perdón, no sabe que hacer, desea quedarse con ella, pero ella le pide que se vaya de la habitación, que le deje sola y él accede sin rechistar. Algo en su interior le dice que se ha equivocado, sobre todo cuando Ana le confiesa que le quiere. La cara de espanto de Christian es espectacular, no hace falta decir nada.
Llegamos al final, el ascensor. Se despiden con el nombre sólo, algo que da mucho mas sentimiento que el añadir como en el libro un adiós.

Hasta aquí el análisis de la película y el libro. Esto para mí hubiera sido el guión perfecto, y no creo que la película hubiera durado mucho más, porque hoy en día estamos acostumbrados a películas de hasta dos horas y media y no nos quejamos de estar en la butaca.

¿Estáis de acuerdo con mi análisis? Vosotras, sí, digo vosotras, porque si os pasa como a mí, habréis ido con un grupo de amigas a ver esta película, porque vuestro novio o marido se habrá negado en rotundo. Pues como os preguntaba, ¿vosotras, habríais añadido o quitado otra cosa? Contadme vuestras impresiones.

Última modificación: 29 enero, 2018

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