Cleopatra, mi reina serpiente

Escrito por | Fauna animal

Como ya comenté en “50 cosas sobre Karen” tengo una serpiente pitón como mascota. Es un miembro reciente la familia, solo lleva con nosotros desde agosto y fue mi regalo de cumpleaños. Conocimos a un criador en el campo de tiro con arco y fue él  quien nos proporcionó todo lo necesario para su cuidado.

Cleopatra es una Pitón Regius o Pitón bola, llamada así por su forma de enroscarse haciéndose una bola y metiendo la cabeza en el centro para protegerse. De la familia de las pitones es la más pequeña, no superan el metro y medio de longitud y son las menos agresivas, son por ello las ideales para ser mascotas. El nombre de “Regius” le viene por haber sido la mascota-adorno de la reina egipcia Cleopatra, de ahí que haya sido bautizada con ese nombre. En España no está permitida su venta si no eres criador autorizado por el CITES, pero sí permiten la cesión de especimenes entre particulares.

Su mantenimiento es bastante sencillo y dan muy poco trabajo. Necesita poco espacio pero si una zona aclimatada a una temperatura de 32° y otra zona sin aclimatar y agua. Para ello se necesita un panel calefactor que se colocará entre el cristal inferior y el mueble donde este el terrario y un termostato, cuyo cable y sensor se colocará por dentro, sobre la zona de panel y se pegará bien con cinta americana o aislante para evitar que nuestra mascota lo arranqué. El resto del espacio estará a la temperatura ambiente que tengáis en casa.

 

El terrarario, no hace falta que sea todo de cristal, de hecho el chico que me la cedió  la tenía en una especie de cajonera con bandejas de plástico transparente. Esto es porque son animales tímidos y asustadizos y necesitan controlar mucho los peligros de su alrededor. Al principio se estresó un poco y se pasaba la noche (son nocturnas) moviéndose por el terrario. Cuando se acostumbró al espacio, dejó los paseos nocturnos y ahora sólo sale para comer y beber o para cambiarse de zona. Importante que tenga cerradura porque os aseguro que son capaces de abrir las puertas correderas y darse un garbeo por la casa.

Necesitan dos refugios, uno en cada zona. Puedes comprarlos hechos o, como hicimos nosotros, usar un par de tiestos de barro y hacerles un hueco en el borde para que le sirva de entrada.

No hace falta que limes los bordes, pues estos la ayudarán con su cambio de piel.

Necesitan un recipiente con agua, no sólo para beberla, sino para mantener una humedad ambiental que la favorezca tanto por climatización como para el cambio de piel. El suelo se cubre con virutas de madera, que mantendrán la humedad y el calor mejor que cualquier otro complemento.

Su alimentación se basa en roedores. Esta, al haber sido criada en cautividad desde el nacimiento, está acostumbrada al alimento congelado; es decir, ratas y ratones que los compras congelados para alimentarla.

Puede sonar algo asqueroso, pero realmente es mejor que el cebo vivo y te basta con reservar un espacio del congelador para almacenar su comida.

Estos se pueden comprar vía internet, con un coste de aproximadamente un euro por ratón y dos por rata.

Come una vez a la semana, aunque si sales de viaje puede aguantar hasta un mes sin alimento. Y no te lo reprochará.

Defeca una vez al mes, con lo cual la limpieza es muy sencilla, sólo retirar el excremento y las virutas circundantes. También expulsará una pequeña piedra blanquecina, el calcio de los huesos, que ella no digiere.

Como veis es sencillo su mantenimiento.

Cambia de piel aproximadamente cada 2-3 meses, dependiendo de la alimentación, cuanto más coma más crecerá y antes cambiará de piel. Se aprecia que va producirse el cambio porque los ojos se la vuelven blanquecinos. Al realizar el cambio debemos comprobar que haya cambiado bien en la zona de los ojos y de la cloaca (el culo en cristiano) para que no tenga malas consecuencias. Si le quedarán restos lo mejor es llevarla al agua y tratar que se suelte la piel suavemente.

Son animales sensibles, se estresan con facilidad y no requieren que le hagas carantoñas, así que no hay sentimiento de culpa si pasan varios días sin que la mires o acaricies. Puedes ponertela en el cuello, no te estrangulará. Sí, son de la familia de las constrictoras, pero no son tontas y nunca atacan a presas mayores que ellas.

Cleo tiene dos años y pueden llegar a vivir unos 40.

Cuando estoy sola por las mañanas, me gusta ponermela en el cuello. Es genial notar como se mueve y parece que te masajee.

Espero haberos acercado un poco al mundo reptil con mis palabras y que comprendáis un poco más sobre las serpientes.

Podéis dejarme vuestros comentarios con las dudas que tengáis.

Última modificación: 27 febrero, 2018

2 Responses to :
Cleopatra, mi reina serpiente

  1. D.V. dice:

    Qué bonita es! Me gustan los reptiles, aunque como mascotas no me llaman la atención, quizá por lo independientes que son. Pero es preciosa, yo hace años en un safari cogí una boa y me encantó el tacto.

    ¿Muestra alguna señal de reconocerte como su dueña? Menos mal que le compras los ratones congelados porque eso sí que no sería capaz, darle uno vivo.

    1. Karen dice:

      El tacto es genial aunque a mí el q me encantó fue el del cocodrilo del Nilo, es como plástico!! Si, hace diferencia entre mi tacto y el de mi marido. Y si, no creo q fuera capaz de darle los pobres ratoncitos vivos, q penica!!!

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