¿Cometerías un delito por tu mascota?

Escrito por | Fauna animal

Yo lo he hecho, no me arrepiento y lo repetiría una y mil veces.

Como el acontecimiento lleva dos años prescrito, esta semana os lo contaré en el Capítulo 3 de El Mundo de LadyCat; así que permaneced atentos.

Y es que, ¿hasta dónde queremos a nuestras mascotas? Yo tuve un gato siamés llamado Jean Paul, que nació con una malformación renal, fue sondado y operado varias veces y se murió en mi cama abrazado a mí con cuatro años y medio. Lo que lloré yo por ese gato, solo lo lloré cuando murió mi padre.

Jean Paul estrenando sudadera tamaño perro

Nunca volví a querer a otro gato así hasta el día que saqué a Ferny de la basura en Santo Domingo. De eso hace ya siete años y espero que viva muchísimos más.

Aunque suene mal, quiero a Ferny más que al 99% de las personas que conozco y seguramente me quede corta.

Hay quien no entiende que un animal sea un miembro de la familia y que se le pueda querer más que a muchas personas sin mérito alguno para merecer tu cariño.

A mí, la verdad es que a estas alturas de la vida me chupa un pie lo que la gente, salvo excepciones, piense de mí. Si adoro al gato, adoro al gato y bien merecedor de ello que es.

El otro día, le di a probar a mi hijo salmón ahumado y se lo sacó de la boca y fue directo hacia Ferny a dárselo: “Toma Ferny”. Ahí morí de amor.

¿Y vosotros? ¿Hasta dónde llegaríais por vuestras mascotas?

Última modificación: 5 octubre, 2017

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