Cuando los niños se aburren

Escrito por | Vacaciones en Paz

Después de diez meses esperándolos, ¡zas! Resulta que todos los días no son días de fiesta y hay veces que el niño se aburre.

Pues como todos nos hemos aburrido alguna vez.

Aunque solo por tenerlos a ellos solemos hacer el esfuerzo de visitar el mayor número de sitios y de realizar el máximo de actividades posibles, hay días que no tenemos plan y se aburren.

A mí misma me pasa. El año pasado, vivía en una ciudad y este en un pueblo, donde ya no está todo a mano ni hay niños de su edad.

Si bien es cierto que habitualmente quedamos con sus primas o con su grupo de amigas, es imposible hacerlo a diario. Entonces, tratamos de buscar otras alternativas.

Vamos al campo, a la playa, a la piscina, a fiestas cercanas, a tomar algo a sitios que tienen parque…

Casi todos los días se me ocurre una nueva actividad.

¡Pero, ay! Hay días que es imposible salir pronto de casa y son muchas horas para un niño. Ver la tele está bien, pero tampoco va a ser plan único.

¿Y el móvil? ¿Tú le darías el móvil a tu hijo de 11 años para que estuviera horas con él? Pues eso. Una cosa es saludar a la familia una horita por la noche y otra muy distinta contribuir a que un niño se enganche al whatsapp.

Y los días de lluvia, que en mi provincia son frecuentes…

¿Cuál es la alternativa a un niño aburrido?

1.- Dar paseos. Seguro que en tu entorno hay algo que les llama la atención. Lo bueno de vivir en un pueblo es que algún vecino va a tener caballos, vacas, conejos… Y a los niños les encantan.

Una de las obras de arte más representativas de la Ran, fan incondicional de los dinosaurios

2.- Pintar. ¿A qué niño no le gusta pintar? Con unas cartulinas, varios pinceles y unos botes de pintura, se lo pasará genial.

3.- Manualidades. Si no eres imaginativo, en internet encontrarás un montón de ideas.

4.-Puzzles. Acordes a su edad, les entretienen un montón.

5.- Los juegos de calle. ¿Dónde han quedado? El cascayo, la goma, la comba… Si el niño está claramente aburrido, la pregunta no es “¿quieres salir a la calle?”. Coges las cosas y venga, ¡a tomar el aire! Las raquetas siempre son una buena opción, la bicicleta les encanta, los patines también…

Si no podéis salir todos los días, no debéis agobiaros. Solo hay que echarle imaginación para entretener a los niños. No es tan importante lo que te gastes como cuánto te impliques.

Un día de lluvia o sin plan, con unos disfraces -pueden ser caseros- y varios clásicos de toda la vida pueden dar lugar a un recuerdo inolvidable.

Si tienes niños pequeños, nada de esto te resultará nuevo. Pero si aún no eres padre o la crianza ya te queda lejos y te agobia que el niño se pueda aburrir, echándole imaginación os de pasaréis genial.

Recuerda, no es cuestión de juguetes caros, sino de utilizar tu ingenio.

Última modificación: 18 Julio, 2017

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