¿En qué cuneta está Miguel Ricart?

Escrito por | Sucesos

¿Han visto ustedes la serie Life? No me extraña, no es conocida, pero para mi es una de las mejores series que he podido ver. Se la resumo: un joven policía (que también tenía un bar) es acusado del asesinato de su socio, su mujer y su hijo, y la desaparición de su hija. Por ello, es condenado a cadena perpetua. Tras 20 años en la cárcel logra demostrar que es inocente y lo ponen en libertad con una indemnización billonaria.

Durante los años que está en la cárcel es sometido a torturas y palizas casi diarias (policía en prisión, ya saben) y se refugia de todo ello estudiando a Buddha. Al salir, su obsesión es la fruta, porque no la probó en 20 años, el sol, las mujeres y los coches deportivos. Además de ser un excelente investigador, lo que le ayuda no ya en su trabajo como detective sino también a resolver el crimen por el que fue acusado.

La serie es muy corta, dos temporadas. A mí es que me gustan las series cortas, qué quieren que le haga, no está una para perder el tiempo. Imagínense perder 20 años de tu vida. Entrar en la cárcel siendo un chaval y salir peinando canas, y más por un crimen que no cometiste. Sí, a Charlie Crews -el poli de Life- le quedó una indemnización billonaria, pero eso no te devuelve 20 años de tu vida.

Y es que imagínense también lo que debe ser pasar 20 años en la cárcel por un crimen que no cometiste, cargar toda tu vida con la fama de haberlo hecho y que el estado no solo no te indemnice sino que además, te entierre en una cuneta.

Vamos a hablar de Miguel Ricart.

Esta es la cara del diablo, como titularon los periódicos cuando Ricart volvió a pisar la calle.

Como ya hemos hablado en esta revista, el crimen de Alcasser se cerró con la detención de Ricart y el cuento chino de Anglés sobrevolando tejados y saltando de barco en barco como Carmen Sandiego. Ricart era un mindundi, un delincuente de poco pelo, un chivato de la policía, un yonki de tres al cuarto que hubiera hecho cualquier cosa por llevarse cuatro duros a casa. El problema de Ricart es que también era un mentiroso, un chiquillo, y no sabemos qué versión de las múltiples declaraciones que hizo es la verdadera o si alguna lo es.

Lo que tenemos claro quienes hemos echado un ojo al sumario, a las autopsias, a los informes del caso Alcasser es que un papanatas como Ricart y un tonto a las tres como Anglés no pudieron haber cometido uno de los crímenes más atroces de este país. Ni mucho menos con la premeditación, la saña y a la vez la pulcritud con la que se llevó a cabo.

Ricart se comió 20 años de cárcel, de repudia, de calumnias, de vejaciones. Cargó sobre sus hombros la muerte, tortura y violación de tres niñas. Asumió el estigma que siempre llevaría su nombre. Y nunca dijo una sola palabra salvo en declaraciones al juez para reclamar su inocencia que de nada le sirvieron.

Una vez libre, en un mundo desconocido -esa escena de Life de Crews mirando el teléfono móvil buscando un cable, esa escena de Ricart alucinando con que la puerta del tren se abriera cuando él se ponía delante- Ricart pudo ver cómo la más baja calaña de esta sociedad (la prensa del corazón) le acosaba a preguntas. Y sin que nadie pareciera haberle informado al respecto, se creyó que esa gente podría ayudarle. Así que habló. De primeras, manifestando brevemente su inocencia, recalcando que era una cabeza de turco.

Pero ya después, con solo 2000 euros en el bolsillo que había ganado trabajando en la cárcel, escuchó las tentadoras ofertas de un archiconocido programa patrio, se sentó en un hotel con dos redactoras y filmó una entrevista de una hora que jamás sería publicada. Y nunca más se supo de él.

Ricart abrió la boca. Tras 20 años de silencio y soledad, sin que nadie pareciera querer escuchar su versión, sin que supiera que aquí fuera había gente que creía en su inocencia, se dejó llevar y tal vez rompió el juramento que le había mantenido con vida desde que aparecieran Toñi, Miriam y Désirée.

Todos sabemos lo justo del caso Alcasser como para saber que el crimen se le carga a Anglés porque no puede hablar. Y que Ricart se come el marrón con falsas promesas, pero con la seguridad de que algún día, tarde o temprano (fue temprano gracias a la doctrina Parot) recuperaría la libertad. Pero ¿qué puede pasar si al salir rompes tu promesa y hablas más de la cuenta? ¿es cierto que Miguel Ricart escuchó los amables consejos de policía y CNI y se refugió en Francia para tener una vida tranquila? ¿a qué coño se meten policía y CNI a seguir a un exconvicto por España de tren en tren cuando en cinco días no ha delinquido ni ha tenido tentativa de ello? Señores, que hasta fueron de putas detrás de él. ¿No era un acoso a un hombre libre que ya había cumplido su condena perseguirlo de paisano y hasta alojarse en la misma pensión donde durmiera? ¿Por qué tantas molestias? ¿Por qué tanto miedo? ¿Por qué se le pierde la pista justo después de esa entrevista? ¿Por qué se ordena la destrucción de esa cinta? ¿Qué dijo Ricart? ¿A quién salpica? ¿Qué harías tú si te roban 20 años de tu vida por un crimen que no cometiste? ¿En qué cuneta lo habéis enterrado?

Última modificación: 24 Mayo, 2017

9 Responses to :
¿En qué cuneta está Miguel Ricart?

  1. marigem dice:

    ¡¡¡¡Hola!!! No sé en qué cuneta lo habrán enterrado pero en una donde nunca se va a encontrar, eso seguro.
    Este caso es de lo más tórrido que he visto en mi vida, hay gente importante involucrada, eso fijo, y les vino muy bien pillar a estos dos y cargarles el muerto, en este caso las muertas.
    No sabía que le habían seguido tan de cerca…qué mala espina me da todo.

    1. Fany dice:

      Me da una rabia enorme que la verdad de este caso no salga a la luz. Tengo 34 años y cada cierto tiempo lo recuerdo con la esperanza de que los verdaderos asesinos paguen y que se sepa toda la mierda que las esferas quieren tapar. Sería monstruoso enterarnos de muchas verdades y de cómo funciona el mundo.

    2. María dice:

      Yo veo el caso de Marta del castillo igual.

  2. pablo lizcano dice:

    Un crimen que Ricart no cometió…pero se encontró un vello púbico suyo en los genitales de una de las niñas, confirmado por pruebas de ADN. Además resulta que, de las tres, era la niña que había admitido violar durante las confesiones.

    1. oscar dice:

      mas de 7 pelos pubicos diferentes se encontraron y ninguno de ricart .. donde as leido eso ??

      1. Peter dice:

        aunque no aparezcan pelos suyos, si leeis el sumario, el admite su culpabilidad, dejaos de leyendas urbanas e iformaros bien

  3. pablo lizcano dice:

    El cura que le atendió y protegió durante todos estos años de presidio ha contado que en alguna ocasión, le preguntó por el crimen y si estaba arrepentido, y Ricart le contestaba “fueron Anglés y los otros, yo solo miraba”. Ante esto sólo podemos decidirnos por una de estas 3 opciones: 1) Ricart le mentía al sacerdote autoinculpándose de estar presente en el crimen; 2) El cura nos miente; 3) Ricart estaba allí.
    Yo creo que la más razonable es la 3, ¿no?

  4. Andres dice:

    La policia lo sigue para protegerlo de que alguien quiere agredirle, por la alarma social generada por su excarcelacion. Es obvio.

  5. Jorge dice:

    Ricart posiblemente estava en el lugar de los hechos o tenia alguna relacion pero de caracter menor, los verdaderos autores nunca se les ha descubierto y dudo que se haga porque eran peces gordos.Incluso se han publicado manifestaciones de caracter anonimo de supuestamente algun alto cargo de la g.civil dando a entender toda la porqueria que hay detras, pero nunca se ha dado ningun nombre. Al principio se lo hicieron creer a la gente, pero a estas alturas nadie se lo traga.No tiene sentido que el cni y la policia sigan a un pobre desgraciado que acaba de salir de la carcel. Algun dia pagaran por lo que hicieron.

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