Dar el pecho con receta

Escrito por | Mapaternidad

No, no vengo a hablar de leches, sino de canis. Del cani que me crucé esta mañana.

El título no tiene nada que ver con el tema a tratar, pero aún soy joven, solo tengo un libro publicado y el segundo a la mitad y todavía puedo ser una de esos escritores cuyas obras llevan títulos irrelacionados con el argumento. Así, por ir de guay y alternativa.

La cosa es que a eso de las 11:30 salía yo del supermercado en compañía de mi progenitora y mi recién nacido de 27 meses. Mi madre iba cargada de bolsas y yo llevaba en brazos 16 kilos de niño, que para más datos venía del pediatra.

Entonces, se nos cruzó un cani próximo a la treintena con gafas de sol, de estos que los miras a la cara y sabes que con 14 años lo llevaban a urgencias cada fin de semana por coma etílico y que a los 16 le robaba a papá lo que podía del monedero para enroscar el billete sobrante y aspirar harina de trigo.

Me vino pues a la cabeza esta canción.

Mi madre iba pegada a la pared de unos soportales con la misma longitud del campo de fútbol de Oliver y Benji, y Shu_morenitoh_29 intentó pasar entre los dos centímetros que separaban a mi progenitora de los bajos comerciales.

Como pese a la similitud cerebral, el cani todavía no es una hormiga, su plan no fue posible y gruñó:

-Tss, ¡a ver, ho, cago en Diossss!

A lo que me doy la vuelta, para contestarle taladrándole el oído:

-¡Y en la Virgen para que sean dos!

Así soy yo, amante de las rimas y de ubicar a todo aquel que está en este mundo por la caprichosa razón de que tenga que haber de todo.

-¡Es que vais ocupando la calle, joder!- alegó con toda la finura que los años en el polígono pudieron dejarle.

-¡Qué calle ni que calle, si es una acera de cinco metros, amargado!

Algo más ladró, que encima no entendimos, para continuar provocando mi inspiración:

-¡Vergüenza de tu madre, de parir lo que ha parido!

Sí, menté a su madre y no a su padre, a los dos o al trío poliamoroso que perfectamente lo pudo haber criado. Soy una víctima más del patriarcado, se siente.

Mi progenitora intentó evitar lo que sabía que se estaba rifando, aunque el cani, como buen cobarde, cada vez rebuznaba desde más lejos:

-No te enganches con esta gente, que es un amargado sin educación.

-Le hubiera dado una hostia si fuera sin niño en brazos- He aquí mi respuesta. Así soy yo, repito, como canta Paquirrín. Todo un adalid de la no violencia, una Ghandi de la vida.

Y proseguí:

-¡Qué no, que yo una hostia no se la niego a nadie!

Ahora, no deja de repetirse en mi mente el temazo rompedor:

Yo soy cani, cani, cani, cani

Yo soy cani, cani, cani, cani

Yo soy Shu_morenitoh_19

Y además de ser cani

Soy el niño al que tú quieres…

Si a la madre de este tío le hubieran dado el pecho con receta, seguramente no estaría así. Palabrita del Niño Jesús.

Última modificación: 25 mayo, 2017

2 Responses to :
Dar el pecho con receta

  1. marigem dice:

    Jajajaja, el otro día mi marido le dijo lo mismo de la virgen a un conductor cabreado con el mundo que se saltó el paso y encima protestó, jejeje.
    El mundo está lleno de canis, yo creía que era algo pasajero y se irían extinguiendo pero no.

    1. LadyCat dice:

      Jajajaja es brutal esa respuesta porque nunca se la esperan xDDD

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