¿Dónde estabas el 11S?

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Principesa de Preslav

Yo había vuelto de la presentación en la universidad y estábamos escuchando que algo pasaba en USA, en Nueva York, pero todo era confuso. Comimos delante de la televisión mientras Matías Prats trataba de informarse. En Telecinco estaba Angels Barceló con aquel todo suyo entre el morbo y la preocupación por informar.

De repente se vio claramente como el avión entraba en plano y chocaba contra la segunda torre y ya no nos despegamos de la tele. Lo recuerdo con tensión, como si estuviéramos viendo algo irreal. Fue subrealista ver como se derrumbaba la segunda torre y como saltaba la gente. La caída de la segunda torre, como se estrelló el United 93, el Pentágono… no nos creíamos que un país como USA no hubiera podido prevenir semejante ataque. Con los días se fueron sabiendo historias, llamadas, número de víctimas. Todo fue muy escalofriante. El presagio de lo que podía pasar en otros países implicados en la guerra de Irak. De hecho después le tocó a Londres y poco después a nosotros. Y en eso estamos desde entonces.

Andrea M. Faya

Yo estaba en la sala de juegos de la Felguera jugando al billar, vi la movida en la tele del fondo, pensé que era una película y seguí jugando. Creo que estaba Edu. Os conté alguna vez que tuve un novio que se llamaba Edu? Ya, flipante. Y luego me di cuenta de que era un atentado, creo que fue la primera vez que fui consciente que había terroristas más chungos que los de la ETA, y recuerdo pensar en lo jodido que era organizar algo como lo de ETA y lo sencillo que parecía secuestrar un avión y zamparlo contra un edificio. La imagen de las dos torres viniendose abajo y los bomberos llenos de polvo, imborrables.

Elisabeth Morelme

Yo estaba con un “amíguete”, como lo llamaba mi madre, que había ido desde Alicante a Madrid con su madre a verme. Su madre hablando ya de casarnos, dos menores de edad, dos bebés que éramos, ¿sabes?, como diría Pino D’Angio, “ma quale idea”. Andábamos enseñándoles el centro de Madrid y tomamos un taxi para ir a casa. Allí escuchamos por la radio un lío tremendo de informaciones atropelladas y confusas y mi madre le preguntó al taxista de qué iba la novela que estaban radiando. El taxista nos dijo que no era una historia, que habían atentado contra el Pentágono. No dábamos crédito.
Al llegar a casa nos pegamos a la televisión y mirábamos las imágenes incrédulos, en silencio. Creo que no asimilábamos lo que estábamos viendo. Al día siguiente, en el colegio, el profesor de Inglés intentó explicarnos lo que había pasado pero era todo tan dantesco, tan horrible… que me parece que no lo interiorizábamos, veíamos las imágenes y escuchábamos pero no podíamos creer que fuese real. Al final y al cabo eran los Estados Unidos De América (God Bless América), era el gigante intocable.

Papá Gades

La primera noticia que tuve de los atentados del 11-S fue al llegar al colegio, tenía 11 años y recuerdo que el profesor preguntó quién se había enterado de la noticia. Lo mejor fue un compañero que dijo: “Ha sido Alcalina” confundiendo el terrorismo islámico con una marca de pilas. El profesor nos contó lo que había pasado e hicimos un minuto de silencio por las víctimas. Al llegar a casa pude ver la magnitud de los hechos en el telediario, el impacto de los aviones contra las torres parecía de película. Y eso es lo que recuerdo de aquel fatídico 11 de septiembre de 2001.

LadyCat

Acabábamos de llegar al pueblo. Mis padres se fueron a la huerta y yo estaba en la cocina haciendo quién sabe qué. Encendí despreocupadamente la tele y observé con horror cómo las Torres Gemelas eran impactadas, la gente se tiraba por las ventanas… Salí a la escalera: “¡Papá! ¡Mamá! ¡Unos aviones se han estrellado contra las Torres Gemelas!”.

Los dos subieron a casa corriendo y mi padre solo repetía que ese era el inicio de la Tercera Guerra Mundial.

Ya sabéis que mis teorías sobre estos atentados no son las convencionales… De todas formas, eso no cambia el horror que se vivió, la pobre gente que perdió la vida, quienes por desesperación se precipitaban al vacío y probablemente fallecieron de un infarto antes de tocar el suelo, tantos sin papeles que allí trabajaban, murieron y de lo cual nunca hubo constancia. Muy triste.

Tanto como tantos atentados que no tienen repercusión alguna por acontecer en países pobres, todos sabemos ya que hay ciudadanos de primera y de segunda. E incluso de tercera. Pero hoy hablamos del 11S.

El Lobo Solitario

Pues el 11 de Septiembre yo estaba como todos, a mis cosas. No tenía nada de especial ese día. Comía en casa, estaba esperando a que llegara mi padre, las clases no habían empezado aún…
Pero la ironía quiso que ese dia pasara a la historia. Si la primera guerra de Irak (hasta entonces era la única) fue orgullosamente llamada por los medios norteamericanos como la primera guerra televisada en directo de la historia, y no les faltaba razón, el destino quiso que el primer atentando en directo de la historia fuera en USA.
Matias Prat abría el informativo anunciándonos un accidente de avioneta contra una de las famosas torres gemelas de Nueva York. El plano televisivo dejaba ver perfectamente los daños. Mi padre, recién llegado, dejó de cambiarse de ropa.
– Papá, ¿eso lo hace una avioneta?
Un lacónico “no” fue lo único que tuve por respuesta. Los dos nos quedamos de pie mirando la tele sin querer decir qué sabíamos lo que estaba pasando. Eso no era un accidente.
Mi madre, aún ajena a la noticia desde la cocina, me riñó por no estár ya poniendo la mesa.
– Mamá, ven.
Y entonces ocurrió.
En el primer plano del primer impacto sobre la primera torre, pudimos ver perfectamente como el imparable y negro humo que el rascacielo expulsaba por sus heridas abiertas dejó de salir y amainó durante un segundo.
Sin que el plano se abriera, yo lo tenia claro.
– Papá, otro.
Minutos después estábamos sentados a la mesa viendo las noticias como el que ve una peli de Tom Clancy.
El pentágono, la caída de las dos torres, las informaciones sobre un avión derribado por cazas en pleno vuelo…
– Ya tiene la guerra que quería.
Esa fue la frase que más repitió mi padre. Desde que George W. Bush fue presidente electo no dejaba de decirlo. “Hará lo mismo que hizo su padre”.
Lo que mi padre, ni nadie, jamás pudo pensar fue la efectista manera en la que cambió nuestro mundo. Palabras cómo “insurgentes”, “zona cero”, “fuerzas de la coalición”, “eje del mal” o “armas de destrucción masiva” sólo eran comunes en las películas y los videojuegos. Desde entonces se covirtieron en habituales.
Nuestro mundo cambió. Cierto. Es un poco menos seguro. Y ahora en todas las películas de acción los malos serán los moros donde en las de mi época eran viejos generales de ex-repúblicas soviéticas. Pero la parte del mundo que se ha ido a la mierda por la vía urgente es la de los musulmanes.
Hace menos de 24 horas 12 personas han sido ejecutadas por ISIS al sureste de Mosul. Los yazidíes son masacrados de las formas más horribles que podamos imaginar.
http://www.principiamarsupia.com/2017/09/07/las-6-000-ninas-que-isis-vende-en-mercados-como-esclavas-sexuales-capitulo-16-de-la-batalla-por-mosul/
El horror existe. Y de vez en cuando nos visita gracias a un rico saudí que no tenía nada mejor que hacer que dar una excusa a todos los cabrones de este mundo para matarse entre ellos con nosotros en medio.
Pero oiga, siempre nos quedará el hijo de la Tomasa. Contra eso no pueden hacer nada y ni mi padre lo pudo predecir.

Última modificación: 11 septiembre, 2017

One Response to :
¿Dónde estabas el 11S?

  1. Yo tenía 20 años y aproveché la diada de Catalunya para ir a Port Aventura. Cuando llegué a casa por la noche y puse la tele, no me lo podía creer. Entonces no lo sabía, pero con los años he leído mucho y creo que no fue por casualidad. Sí, soy una conspiranoica, no lo puedo evitar, siempre he sido una mente inquieta. Habéis visto lo de los billetes? Desde el de 5 hasta el de 100$…es escalofriante…

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