El aborto en Argentina

Escrito por | Actualidad

Esta mañana desperté con una noticia que me ha parecido, cuanto menos, de ciencia ficción. Resulta que estos días el gobierno argentino está debatiendo sobre la despenalización del aborto en su país. La legislación actual sobre el aborto solo contempla los casos en los que el embarazo ponga en riesgo la vida o la salud de la mujer –y no pueda ser evitado por otros medios-, si el embarazo se ha producido a raíz de una violación o “si proviene de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente”.

Se pide que se modifique lo de “idiota” (que resulta tremendamente ofensivo a mi parecer) y que se incluya la posibilidad de hacerlo si el feto sufre malformaciones graves sin límite de tiempo de gestación y que está se alargue de 12 a 14 semanas en los demás supuestos. Actualmente está penalizado con cárcel de hasta 4 años para la mujer que lo haga y los médicos que lo practiquen.

Y aquí es cuando aparece una iluminada, que no se ha preocupado siquiera en consultar con alguien entendido en medicina, diciendo que lo mejor es obligar a la mujer que quiera abortar a “contenerlo” hasta la semana 20 de embarazo y después pasarlo a una incubadora para que se termine de desarrollar y sea adoptado. Adopción prenatal lo llama.

Lo primero de todo es que un feto de 20 semanas en prácticamente inviable, es decir, su supervivencia es casi imposible.
Esta supuesta defensora de la vida pretende hacer sufrir a una mujer que quiere abortar a parir; luego hacer sufrir a ese bebé que tendrá, si sobrevive, graves secuelas y una gran cantidad de operaciones para que sus órganos inmaduros puedan funcionar y, por último, el sufrimiento de esos padres adoptivos que, no solo tendrán que pagar unas cuentas sanitarias exorbitantes, sino que muy posiblemente se vayan a casa con las manos vacías.

Ideas macarrónicas que, de prosperar, lograrían el objetivo de los denominados “provida” ya que con las graves consecuencias psicológicas que acarrearía dicha acción, ninguna mujer se prestaría a esa tortura gratuita.

Y antes de que lo pregunteis, sí, estoy a favor de que cada mujer decida si quiere o no abortar, de una educación sexual adecuada y de poner al alcance de todos los medios para no traer al mundo hijos no deseados.

Así que por favor señora diputada, dediquese a calentar sillón como sus demás compañeros políticos y dejé los temas médicos a los profesionales.

Última modificación: 15 marzo, 2018

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