El tipazo posparto

Escrito por | Actualidad

Vivimos en un mundo cruel, dónde la envidia no perdona que señoras como Amaya Salamanca alumbren tres hijos en tres años y al mes estén como si nunca hubieran parido.

Me pregunto si es mejor, para no ofender al populacho, subir una buena foto de una buena panza posparto cual Tania Llasera, para que así te aplaudan y te coman a besos.

Que otra cosa es lo de Verdeliss, cuasi promoviendo la anorexia, que nada más dar a luz se quedó igual y todavía se quejó en un vídeo de su tripa. Cojonudo con una legión de adolescentes inmaduras e influenciables como público… Le quedó un vlog totalmente educativo.

Pero si eres delgada o te has operado porque te ha salido del higo, ¿qué problema hay? ¿A quién le importa que Fulana luzca tipazo recién parida?

Y os lo digo yo, porque no hay nadie más duro consigo mismo que un ex gordo. Hace no tantos años, pesaba yo 54 kilos. Me quedé embarazada con 72’5. Entré a parir con 92, y, aunque sea impopular, era UN JODIDO BALLENATO. ¿Os ha gustado? Pues es la realidad. Señores, el sobrepeso me vino fatal para todo. Hasta una hernia me ha dejado, cuyo dolor no hay medicamento que me quite, y hace una semana que me tuvieron que infiltrar ambas caderas porque me iba cayendo.

A día de hoy, no sé lo que peso, pero la 40 me queda floja. Y si alguna vez me vuelvo a quedar embarazada, más de 9 kilos no me veréis coger. Primero porque reviento con la espalda como la tengo y luego porque paso de volver a sentirme como Carlota Corredera en sus buenos tiempos.

No es por ofender. En mi primer Día de la Madre, me regalaron un blusón de mariposas con el que yo me veía en la piel de esa señora. Y entre que tienes que atender al niño y ni miccionar puedes siempre, vivir gorda y descuidada representaron el culmen.

Un día dije basta, ¡bendito día!

Luego claro, Basulto es malo y un talibán porque nos dice las cosas como son y no nos gusta leerlo donuts de chocolate en mano. No, perdona, deja de abonarte al posparto que hace ya demasiado que pariste. No eres una mujer real -las flacas serán de coña, entonces-, ni gordibuena, simplemente comes de puñetera pena y encima lo proyectas en el que te escupe las verdades a la cara y en una señora que se ha cuidado u operado porque le ha salido del coño  ha podido y eso a ti te molesta.

Yo también me jarté a donuts y a basura cuando no tenía ni idea de Nutrición. Bendito día y bendito Basulto… Pero tuve agallas de reconocer que mi alimentación era una mierda, que no estaba inmensa porque fuese de hueso ancho y que verme rechoncha no significaba salud.

Nada me ha alegrado más que volver a verme bien y aprender a comer en condiciones.

Basulto no es un talibán y seguro que encima no lo conocéis de nada, ni habéis hablado una puñetera vez con él. Sino, no habría que leer tantas milongas que no se corresponden con la realidad. Pocas personas tan buenas, admirables, cariñosas, empáticas y humildes me he encontrado en la vida. Sí, humilde, es muy humilde. Y si no se muestra blando ni condescendiente con comer mierda en las redes sociales, es porque para eso ya están la publicidad, las marcas, el pediatra, la enfermera, el farmacéutico, la suegra y el vecino del quinto.

Estoy harta de críticas a recién paridas delgadas y alabanzas a las que muestran su tripón. Cada una, en ese momento puntual, ha quedado como ha quedado. Chitón.

Yo no era real; era gorda. Las cosas por su nombre y como hablo de mí, puedo decir lo que me de la gana. Y no, no estaba feliz por ello.

Ahora que me cabe otra vez la ropa de los 26-27, imagino que seré de plastilina.

El caso es hablar por no callar… Mientras nos terminamos el donuts.

Última modificación: 2 junio, 2017

4 Responses to :
El tipazo posparto

  1. D.V. dice:

    Jajaja verdades como puñetazos hamija.

    Yo nada más parir a mi segundo vástago me puse a dieta y hasta hoy. El que algo quiere algo le cuesta, estar en mi peso no se debe a una genética privilegiada ni a suerte. La alimentación es muy importante e influye en todo, incluso en el estado de ánimo. Hay que cuidarse.

  2. Jajaj, me meo. Yo también he sido Carlota Corredera. Dos veces, tras mis dos embarazos. De hecho ahora mismo estoy a 5 kilos de dejar de serlo. Tienes mucha razón así en general. Yo prefiero ver una barriga postparto flojucha porque me parece más habitual, que no real. Y la gente, por lo visto se cree todo lo que ve en Instagram y como creo que debemos ser responsables con lo que proyectamos… Pero ole las que vuelven a su peso por genética o, más ole aún, porque se han pasado todo el embarazo cuidándose.
    Sobre Basulto, no le conozco, claro. A mí también me está haciendo mucho bien y entiendo la postura un poco radical porque estamos todos muy abonados a los donuts. Peeero, Zapatero a tus zapatos. No me gusta que hable de otras cosas aunque es su cuenta y puede hacer lo que quiera en sus redes sociales claro. Es sólo una opinión personal. Lo de estos días del gusanito y la logopeda, por ejemplo, no lo he visto. Son ganas de meterse en camisa de once varas. Pero, vamos, yo me quedo con todo lo que me aporta en el terreno nutricional que es por lo que le sigo y por lo que, entre otros nutris y otras cosas, mis lorzas van desapareciendo.

  3. Anusca77 dice:

    Pues sí así es! Si comes mal y no mueves el pandero engordas. Luego es cierto que hay genéticas cojonudas a las que les cuesta menos y otras a las que nos cuesta más, pero si te cuidas lo consigues. Además yo no veo tanto misterio, es matemática pura, si consumes más de lo que gastas engordas y si lo haces al revés pierdes. No hay más. Y aquí habla una gorda, no gordita, no gordibuena (odio ese término) una gorda que por x motivos me dejé. Ahora ya estoy en el buen camino y se va notando pero me queda un camino por recorrer. La suerte es que mi cabeza hizo clic y ya no quiero seguir pareciendo una ballena porque vivo en la costa y algún día me llevaré un susto cuando me lancen un arpón en la playa. Ah y por supuesto que verte bien hace que te sientas mejor. Quien diga que es feliz totalmente con sobrepeso MIENTE. Otra cosa es que te conformes pero estar gordo no hace que estés bien en ningún aspecto. No hay más.

  4. marigem dice:

    Totalmente de acuerdo. En mi caso va al revés, yo adelgazo a la mínima y nunca he pasado de los 60 Kg, casi ni de los 55, ni embarazada, y mido 1,70. Pero a pesar de no engordar intento comer bien porque las consecuencias de una mala alimentación no son solo relacionadas con sobrepeso. Salí del hospital después de dar a luz con una 36 38, pero mis embarazos fueron terribles y vomité hasta el último día así que no pude engordar, jejeje.
    Hay que comer bien, hay que intentar cuidarse y aunque admito que hago excepciones y esta semana, por ejemplo, que voy de comunión, de cena familiar y conciertos y actuaciones varios con pincheo incluido pues no me rompo la cabeza y como lo que me dan pero el resto del tiempo intento cuidarme.
    Besos y te has quedado tipo fino.

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