¿Es peligroso el BLW?

Escrito por | BLW

Una pregunta recurrente que nos solemos encontrar tanto las madres que elegimos este tipo de alimentación complementaria como las monitoras de BLW, es si no resulta una práctica peligrosa para el bebé.

Yo siempre respondo lo mismo: “Tanto como aprender a caminar”.

El miedo es humano, lo recalco en todos los talleres. Desconozco si soy una inconsciente o muy echada para delante, pero yo jamás lo tuve. Mis comienzos con el método fueron ofrecerle a mi hijo una naranja a trozos, ver como solo dejaba el pellejo y limpiar la trona. Así, de buenas a primeras, y nunca en la vida se atragantó con nada. Aunque, paradójicamente, el otro día en una conferencia a la que asistí, recalcaba Julio Basulto que la inmensa mayoría de atragamientos se dan en adultos.

A día de hoy, aún no conozco a ningún niño que por practicar BLW haya puesto en riesgo su vida. Que alguno habrá, como en botica, pero yo no me lo he topado ni en cursos, ni en talleres, ni en grupos de FB ni entre los de las mamis de mi zona con las que me tuve que agrupar al ser de aquella las únicas kamikazes del lugar.

Sin embargo, en adultos, conozco unos cuantos casos. Mi mejor amiga ahogándose con un trozo de cachopo en una cena hasta quedarse azul, mi padre ídem de lo mismo con pollo, la cuñada médico de mi prima salvándole la vida a una señora en idéntica situación en un restaurante… Podría enumeraros mil historias. Y no es por ser agorera ni asustar a nadie, pero nos podemos atragantar hasta con nuestra propia saliva, con leche, con papillas… Las papillas no libran de nada, si la razón es esa. Cuando te toca, te toca.

No me sirve como ejemplo la típica noticia de un niño de dos años que se ahogó comiendo una salchicha. Para empezar, a esa edad LO NORMAL es que todos los niños coman sólido y solos. Ya no es BLW. Y para terminar, queremos obviar el detalle de que esa salchicha estaba cortada de forma incorrecta. Y tanto yo como el resto de monitoras de BLW que conozco, hacemos bastante hincapié en los cursos acerca de la forma correcta de cortarles a los niños ciertos alimentos. De hecho, yo personalmente lo entrego por escrito y me pongo a disposición de todos los padres por si surge cualquier duda posterior.

¿Que el niño tiene arcadas?

Sí, claro, y cuando empieza a caminar sufre tropezones. Porque nadie, mis queridísimos, nace sabiendo. Es el proceso natural de aprendizaje.

Existe algo que se llama reflejo de extrusión y que se suele perder sobre los cuatro meses de edad. Este reflejo, evita la ingesta de alimentos sólidos cuando el bebé no está preparado.

El reflejo de arcada hace que el niño expulse un alimento mediante la misma, cuando por su tamaño representa un peligro para la vía aérea. Como dice mi amiga Andrea Morante, las arcadas son nuestras grandes aliadas. ¡Benditas arcadas!

¿Qué es lo que pasa cuando a un niño le da una arcada y escupe el alimento? Pues que los que os asustáis sois los padres, porque él vuelve a echarle mano y otra vez a la boca, así que mirad qué susto más grande. Comentaba el otro día Julio Basulto, por propia experiencia, que cuando es el tercero te lo comes hasta tú, pero como me falta un hijo para comprobar semejante cosa y no tengo planes de invocarlo… Creo que prefiero continuar en la ignorancia.

Si cumplimos los requisitos básicos del BLW, es bastante improbable que nos llevemos un susto grande.

Y no olvidemos que ATRAGANTARSE NO ES AHOGARSE. No es lo mismo un niño tosiendo y expulsando lo que se metió en la boca que otro que no emite sonidos y se pone azul. No confundamos. Atragantarse es normal. Ahogarse… Es infrecuente y no viene mal conocer la maniobra de Heimlich o, si nos quedamos más tranquilos, tomar un curso de Primeros Auxilios.

De todas formas, si tan peligroso fuera el BLW, ¿por qué no se extinguió la humanidad? Recordemos que la batidora se inventó en 1910 con la finalidad de mezclar los medicamentos con la comida de los enfermos en los hospitales y no fue hasta más de una década después cuando se comercializó.

Me hace gracia que la gente piense que hemos inventado la pólvora, que nos gusta ir a contracorriente, que somos unas hippies, un grupo de madres modernas que solo pretendemos dar la nota (y de paso arriesgar la vida de nuestros hijos), cuando a estas alturas de la vida… Ya está todo inventado.

Y el BLW es más viejo que el fuego.

Última modificación: 8 Mayo, 2017

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