Estadística aplicada

Escrito por | Juegos & Entretenimiento

En la gala de los Premios 20 Blogs, según entrábamos al salón de actos nos iban entregando a todos los asistentes unas tarjetas, en cada una de los cuales había escrita una palabra. Las enumero sin ningún orden en especial: pasión, compromiso, innovación, ideas, comunicación, creatividad. Junto con otra tarjeta en la que sólo aparecía el logo de 20 Minutos, hacían 6+1 = 7 tarjetas.

Jorge Blass realizó un truco de magia con la participación del público. Teníamos que entremezclar las tarjetas de la manera que él nos iba indicando, para luego lanzarlas por el aire una por una, revolviendo un poco más las restantes entre tarjeta y tarjeta lanzada. Se suponía que al final la última que nos quedara tenía que ser la del flyer de 20 Minutos. A la mayoría de la gente le salió bien…

Al final del acto, recogí las tarjetas que había por el suelo y por los asientos, pues me hacía ilusión quedármelas como recuerdo. Me di cuenta de que cuantas más tenía, más difícil me resultaba encontrar alguna que no tuviera ya. Y eso tiene su explicación matemática. Cuando aún no tienes ninguna, cualquiera que cojas te va a valer. La probabilidad de que no la tengas es 1, suceso seguro. Cuando tienes una y coges otra, la probabilidad de que no sea la misma es 5/6 (casos favorables entre casos posibles). Cuando tienes 2, la probabilidad de que la siguiente no sea repetida -que no sea ninguna de las que ya tienes- es 4/6. Cuando tienes 3, la probabilidad de que la siguiente no sea ‘repe’ es 3/6. Cuando tienes 4, la probabilidad es 2/6. Y cuando tienes 5, esa probabilidad es 1/6.

Si este razonamiento lo extrapolamos a las colecciones de cromos que hacíamos en la época de EGB, la conclusión es que cada vez era más difícil encontrar los pocos que te faltaban en los sobres que comprabas. Lo más probable era que casi todos fueran repetidos. Por eso era más eficaz el intercambio: “sile”, “nole”, ¿os acordáis? Por cierto, desde el punto de vista gramatical era un leísmo. Lo correcto sería “silo”, “nolo”, ¿no creéis?

Nuestra carismática compañera Karen, con quien acudí a la gala de los premios, me ayudó a encontrar las tarjetas que me faltaban. Se me metió en la cabeza que eran 7 sin incluir la del logo, pero eran sólo 6. Las tenía todas y me empeñaba en buscar otra más que no existía. Probabilidad 0, suceso imposible.

En cualquier caso, esto me ha dado ideas para problemas de probabilidad y estadística que les pueda poner a mis alumnos en un momento dado…

Última modificación: 2 junio, 2018

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