Kelly Anglès o el peso de un apellido

Escrito por | Sucesos

Retomando el tema Alcásser, he decidido recuperar la entrevista que le realicé a Kelly, la hermana de Antonio Anglès hace varios años.

A Kelly le ha dado duro la vida. Estigmatizada por el apellido Anglès desde que su hermano fue señalado por los medios de comunicación como el coautor de los terribles asesinatos de las niñas de Alcásser, supo ponerle una sonrisa a la vida y seguir adelante junto a su familia. Ella no tuvo la culpa de los crímenes que se le imputaron a su hermano, ni tampoco su madre, Neusa Martins, quien estuvo a punto de perder la vida a manos de Antonio Anglès mientras dormía.

Su imagen es todo lo contrario a la que se espera de la hermana del hombre más buscado de este país. De rostro dulce y bonitas facciones, el físico de Kelly ha sido generoso con ella a sus cuarenta años. Educada, cercana y gentil, nada tiene que ver con la marginalidad ó el hampa la mujer a la que he tenido la oportunidad de entrevistar. Amable, su único miedo era que sus palabras pudieran ser tegiversadas contra ella ó su familia. Los Martins Monroig -se desprendieron del dañino Anglès- ya han sufrido bastante por causas ajenas a su voluntad y todavía, veinte años después del crimen que conmocionó a España, su mecanismo inconsciente de autodefensa les anticipa a la reacción que la gente pueda mostrar para con ellos.

¿Qué rasgos destacarías de la personalidad de Antonio Anglès?

Puede ser que fuese bipolar, o quizá que tuviese un poco de esquizofrenia, pues al tener tres hermanos que sí que la tienen, existe la posibilidad que Antonio la tuviese mas leve. También tomaba unas pastillas llamadas Rohipnol (Reinoles) puede ser que estas pastillas le ayudasen a perder la cabeza. Tenía cambios bruscos de personalidad, o era una persona mas o menos normal o se volvía agresivo.

¿Cómo era el día a día en tu casa en tiempos de Antonio?

El día a día de Antonio era pasarlo sin más, a veces tocaba la guitarra, pero no sabia muy bien tocarla, ver la tele, nada importante, sólo dejar pasar el tiempo, eso sí trabajar no quería, ni cocinar, ayudar en casa, o sea un vago. Le gustaba mandar, eso sí.



¿Crees que tu hermano y Miguel Ricart fueron los únicos autores del Crimen de Alcásser?


No creo que hubiesen más personas, lo dudo, desde luego no de la familia, nos tomaron huellas, muestras de cabello y en los varones hasta muestras de semen y no hubieron coincidencias, salió todo negativo. Por eso no hubieron mas detenciones.


¿Cómo reaccionó tu familia al saber que tu hermano era acusado de semejante acto de violencia?


No nos enteramos hasta al día siguiente de lo que había hecho mi hermano, estábamos todos detenidos, nos hacían preguntas y preguntas y estábamos con la boca abierta, pues nosotros creíamos que lo buscaban porque estaba en busca y captura por no haber regresado de su permiso penitenciario y era desmesurado todo lo que estábamos viviendo sólo por ese motivo, pero lo tenían en secreto y no nos lo decían, finalmente cuando nos lo comunicaron el porque se le buscaba, nos quedamos de piedra, tantas veces que yo vi la televisión la desaparición de ellas y tanto que había deseado que aparecieran y luego enterarme que estaban muertas y que lo había hecho mi propio hermano, fue un golpe muy grande y un gran sentimiento de culpa, pues había sido un miembro de mi familia y eso afecta muchísimo. Estuve unos años con depresión por ello.

¿Sentisteis alivio con la desaparición de Antonio?

Es evidente que cuando Antonio estaba en la cárcel, la familia vivía tranquila, cuando estaba en casa era un sin vivir. Sufrimos maltratos de parte de él, nos pegaba a los hermanos y hasta a mi madre. Un día le quemo el colchón a mi madre estando ella durmiendo, mandaba a mis hermanos pequeños a robar para él y él decía que como eran menores de edad si los pillaban que no pasaba nada, y mis pobres hermanitos se tenían que ir al supermercado a sacarle todo lo que el les pedía, y un sinfín de historias poco dignas de ser una buena persona.

Fotografía de archivo datada el 23 de marzo de 1993 del cartel editado por el Ministerio del Interior para la búsqueda de Antonio Anglés Martíns. La sala de lo contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional declaró hoy, 4 de julio de 2005, la responsabilidad patrimonial del Estado por la concesión en 1992 de un permiso penitenciario a Antonio Anglés, quien no regresó a prisión y que meses después supuestamente asesinó a tres niñas de Alcásser (Valencia).

¿Piensas que Antonio está muerto?

Yo creo que sí, pues es muy difícil que una persona esté por el mundo sin documentación tantos años y que nadie lo haya visto.

¿Cuál fue el momento más duro que te tocó vivir relacionado con el tema Alcásser?

El momento más duro que pasé, fue cuando me entere que las niñas habían aparecido muertas, junto con la identidad del autor de los crímenes.

¿De qué forma sufrió tu familia desde 1993 hasta la actualidad el estigma del apellido Anglés?

Fue un hecho que nos marcó para siempre, hubieron manifestaciones en el pueblo, para echarnos del mismo, nos señalaban por la calle, los periodistas siempre detrás, las televisiones que utilizaban todo su espacio para hablar del caso durante años, fuésemos donde fuésemos, siempre el mismo tema. Me echaron del gimnasio donde era miembro, por supuesto en los trabajos cuando se enteraban quien era, nunca me renovaban.

Tuvimos que cambiarnos los apellidos para poder intentar tener una vida normal, pero sólo sirvió para despistar un tiempo. Con lo cual me vi obligada a trabajar en el extranjero, ahora mismo estoy fuera del país, y paso largas temporadas fuera, pues es la única manera de poder ser libre, no sentirme juzgada y tener las mismas posibilidades laborales que cualquier otra.

¿Consideras que la sociedad en general ha sido injusta con vosotros?


Sí que considero que la sociedad ha sido injusta, entiendo que la gente tenga su rabia y lo pague con nosotros, yo también tengo rabia y lo pago con mi hermano Antonio, que fue el autor de los hechos junto con Ricart. No hay que pagar justos por pecadores, pero es algo inevitable y ya estoy acostumbrada a vivir con ello.

¿Se portó Miguel Ricart de forma desconsiderada con tu madre después de que lo acogierais en vuestra familia?


Miguel Ricart siempre fue un buen chico, ayudaba en casa y sobre todo a mi madre. Yo pienso que si el tuvo algo que ver, sería influenciado por mi hermano, pues Antonio le mandaba en todo a Ricart, le dominaba. Creo que él fue una víctima de mi hermano.


¿Has tenido alguna conversación con las familias de las niñas?


Sólo he tenido contacto con Fernando García, pues coincidíamos de vez en cuando en los platós y hasta compartimos coche y trayecto hacia el plató.


¿Cómo te afectó psicológicamente todo lo relativo al Crimen de Alcásser?


El caso nos ha afectado a todos los miembros de la familia, no es fácil pertenecer a esta familia y que no te afecte lo que ocurrió, y después que te estén juzgando como si hubiésemos sido nosotros los autores, creed que yo siento la misma o más repugnancia por los autores que el resto, y por eso no apoyamos a mi hermano, cosa que también nos critican por ello.


¿Cuál es el miembro de tu familia que más ha sufrido desde 1993?


Supongo que mi madre, no tiene que ser fácil para una madre haber criado a un monstruo.

Diversos medios han afirmado que tanto tú como tu madre tenéis un nivel de vida que no se corresponde con vuestros ingresos habituales. Un bungalow de tres pisos, un apartamento en Cullera, un piso para un hermano, coches de alta gama, ¿qué hay de cierto en éso?

En cuanto a los rumores de que somos ricos, etc.

NO tenemos ningún piso en Cullera, alquilamos un verano entre toda la familia una semana en Cullera, no somos propietarios.

Yo tengo educación financiera y he asesorado a mi familia en todo momento.
Con tan solo 18 años recién cumplidos, cogí a mi madre, la llevé al banco, negocié una hipoteca con la nómina fija de ella, para que le concediesen un préstamo para una vivienda que yo ya había buscado a buen precio, y así pudimos pasar de ser inquilinos a ser propietarios de una vivienda. Con las dos pagas extras que percibía mi madre y la pensión de viudedad hice amortizaciones anticipadas al préstamo y como no fue una cantidad elevada, fueron 3.000.000 millones de las antiguas Pesetas, se pudo amortizar el préstamo en pocos años.

Después de haber pagado este préstamo yo tendría unos 25-26 años, cuando vi que vendían una casa vieja de origen y bastante deteriorada de tres alturas a unos 25.000.000 millones de las antiguas pesetas, después de una negociación, conseguí rebajarla a 21.000.000 millones y volví a hacer la misma operación en el banco, nos lo concedieron, pues ya tenían nuestro récord de que éramos pagadores y que posiblemente cancelaríamos antes de la finalización del préstamo. Esto se compró antes de la subida de las viviendas y el boom inmobiliario.

Nos pusimos todos a reformar, y cuando digo todos, digo todos en la medida de lo posibilidad de cada uno con ayuda de algunos amigos albañiles, estos sí que cobraban, pero un precio especial, sin ningún lujo terminamos poco a poco la reforma y se pusieron a vivir allí todos menos yo.

Luego esta vivienda de tres alturas, se hizo una división horizontal para poder venderla individualmente piso por piso y se vendió sobre el 2006 en la cima de los precios altos, con el beneficio obtenido de esa ventas, le compré a mi madre el bungalow, que por cierto compró en la cima del precio, o sea carísimo y todavía queda por pagar, pues con la venta no se llegó a pagar del todo, aún falta unos 120.000€, que va pagando mi madre con su pensión.

Por otro lado, yo compré una vivienda en Valencia capital, cuando tenia unos 24 años, con las nominas de Canal 9, trabajaba en el ballet de la cadena y pude comprar lo mas económico que encontré, 4.500.000 ptas, por supuesto antes de la subida inmobiliaria y viví allí hasta el año 2007 que la vendí en la cima del precio por 35.000.000 ptas, pero no podía vender sin comprar, en algún sitio tendría que vivir y compre una vivienda en el pueblo de Albal también en la cima, esta la hipotequé y con el dinero de la venta de mi piso de Valencia hice algunas inversiones, entre ellas inmobiliarias.

Por otro lado a mi hermano Ricardo, también le saque una hipoteca con su pensión de invalidez, como fue antes del boom, no era mucha la cantidad, se compró un piso en Valencia que posteriormente también vendimos para comprarle otro mas cerca a Catarroja, en un barrio del Parque Alcosa, después yo vi una casita vieja muy pequeña en Catarroja y le dije que si quería podíamos comprarla haciendo una hipoteca puente, o sea que te conceden una segunda hipoteca durante un año, tiempo que te dan para que vendas la antigua casa y canceles la hipoteca, le gustó la idea y la compramos a su nombre, con la mala suerte que en ese año se destapó lo del boom inmobiliario y nunca se pudo vender la antigua casa, teniéndose que quedar con las dos casas y haciéndose cargo de las dos hipotecas, al cobrar muy poco de pensión, no tuvo más remedio que vivir con mi madre y alquilar las dos viviendas para hacer frente a los pagos, poco tiempo después mi hermano Ricardo falleció de una neumonía y mi madre heredó las dos viviendas con las dos hipotecas.

Casi todas la propiedades que tenemos están hipotecadas y se debe más de hipoteca del valor de la vivienda.

¿Han rehecho y encarrilado los Anglés sus vidas después de la tempestad?


Rehacer nuestras vidas no exactamente, hemos hecho lo que nos han dejado, y hemos llegado hasta lo que hemos podido.


Acudiste a “Tú sí que vales” y sin que nadie supiera de quien eras hermana, tu forma de ser arrancó los aplausos del público, que se sintió identificado contigo al contestarle a Risto Mejide sobre tu vida y tu trayectoria. ¿Te sentiste gratificada al demostrar que esa era la verdadera Kelly y no la imagen que de tí habían perfilado los distintos medios hasta la fecha?

Es gratificante poder demostrar la valía de una persona antes de ser crucificada y criticada por otro asunto que no tiene nada que ver. En esa actuación juzgaron el talento de la persona, sin saber lo que arrastraba detrás.

Quisiera añadir, que lo siento profundamente lo ocurrido y que quisiera que mi hermano hubiera nacido muerto, así no hubiera hecho sufrir a tanta gente, sobre todo a las pobres familias afectadas.

No quiero terminar esta entrevista sin agradecerle a Kelly su colaboración y el trato dispensado en todo momento. Este tema es muy difícil para ella y ha demostrado una clase que sin duda merece que de una vez por todas esta familia pueda vivir en paz. Víctimas colaterales de Antonio Anglés, desde su nacimiento y aún después de su desaparición

Última modificación: 13 Junio, 2017

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