La depresión preparto

Escrito por | Literatura, Mapaternidad

Como digo siempre: esa gran desconocida.

“No la conocía”, “No sabía ni que existía”, te comenta la gente mientras tú te preguntas si, acaso, estar embarazada es eximente para deprimirte.

No, no lo es, señores. Y que te deprimas no quiere decir ni que sea por estar encinta, ni que no quieras a tu hijo, ni nada lejanamente parecido. Existen muchos factores por los que una mujer embarazada, que probablemente ha buscado con ansia ese embarazado y fue feliz al recibir la noticia, caiga en una depresión.

Yo fui una de estas mujeres. Y digo fui porque, por suerte, la superé y no se transformó en depresión posparto. Por suerte, porque con el posparto tan duro y accidentado que tuve, no me hubieran faltado motivos para que fuera ya el remate.

Recuerdo que no supe a quién acudir, era como un tema tabú. A todo el que le preguntabas o allí donde buscabas información, enseguida te saltaban con la depresión posparto. Que viene siendo necesitar un trasplante de hígado y que te donen un riñón. En palabras de Juan Luis Guerra: Ni es lo mismo, ni es igual.

A día de hoy sigue existiendo una desinformación brutal sobre la depresión preparto y lo peor es que muchas mujeres no saben qué les pasa, se sienten a morir y no logran ser comprendidas.

Probablemente, además, tengan que escuchar ladridos culpabilizantes del palo “si tendrías que estar dando saltos” “con lo malo que es eso para el bebé”. Siento decirte que si esa es toda la ayuda que le has prestado alguna vez a una embarazada, si no se te ha ocurrido nada mas inteligente que hacerle sentir más angustia con ese tipo de frases, eres un hijo de puta. Así, sin anestesia.

Ella, ellas, nosotras… No somos las culpables. Por lo tanto, no hay que demonizarlas; sino tenderles la mano o, por lo menos, no tocarles las narices.

Escribí “Los libros no se escriben solos: Crónica de una depresión preparto y un posparto inesperado” por dos razones:

La primera, principal y egoísta, como terapia. El otro día leí a no sé quién asegurar en una entrevista que escribir un libro no sirve como terapia… ¡Los cojones! Para mí, sacar fuera todo el dolor, la rabia, el abuso… ha resultado un ejercicio de sanación impresionante. Una auténtica liberación.

Y la segunda, para que las embarazadas que se encuentren ahora mismo en mi situación, que son muchas más de las que os podríais imaginar, sepan que no están solas y que lo que les ocurre entra dentro de la normalidad.

El libro es tan ameno y fácil de leer como honesto y desgarrador. No necesitaba más páginas, porque hubiera sido inflar, redundar. Y en este caso lo bueno, si es breve, resulta dos veces bueno.

Hay que ponerles nombre a las cosas y echarlas fuera, porque si nos las tragamos; los primeros perjudicados cuando la bomba explote seremos nosotros. Y la doble victimización nunca ha sido justa.

Todos tenemos malos momentos, pero debemos hacerles frente, dejarlos atrás y salir adelante.

De eso va este libro.

Formato Kindle

Formato tapa blanda

Última modificación: 19 junio, 2017

One Response to :
La depresión preparto

  1. Maria L.G dice:

    Soy una más de las que no sabía que existía la depresión pre parto, pero tiene lógica poner nombre a aquellas impresiones y estado de ánimo no tan anormal en las mujeres embarazadas: Agobio por los preparativos, agobio porque parece que tienes que estar siempre feliz y flotando en una nube, agobio por qué te ha dicho el ´médico, agobio por llamadas que antes ni existían y parece que tienes que quedarte embarazada para que ciertas personas se acuerden de ti, agobio y más agobio por parte de los demás y no por una misma.

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