La desaparición de Madeleine McCann I

Escrito por | Sucesos

La noche del 3 de mayo de 2007, Madeleine McCann, una niña inglesa de cuatro años de edad, desapareció del apartamento de un hotel de Praia da Luz (Algarve, Portugal) mientras dormía con sus dos hermanos pequeños, Amelie y Sean.

Sus padres cenaban a unos cien metros con más amigos, que también habían dejado acostados a sus respectivos hijos y con quienes se iban rotando cada 15-30 minutos -según las diferentes versiones que ofrecerían a la policía- para comprobar que todo iba bien.

Kate, la madre de la pequeña, aseguró ser quien descubrió la ausencia de su hija, hablando enseguida de rapto.

Pronto, tanto la policía portuguesa como la Interpol recibieron el aviso y los carteles con la foto de Madeleine dieron la vuelta al mundo.

La Policía Judiciaria portuguesa, con el Inspector Gonçalo Amaral coordinando la investigación, tuvo dudas desde el primer momento de que realmente se tratara de un rapto.

Debido a la falta de indicios fehacientes que pudieran corroborar una hipótesis como probable, a la mañana siguiente, el equipo que acudió al lugar de autos, dejó patente que estaban abiertas todas las hipótesis:

“Desaparición voluntaria; que la niña se hubiera levantado de la cama en ausencia de los padres y hubiera salido de la casa en su búsqueda; accidente, produciéndose la muerte, con posterior ocultación del cadáver; ofensas a la integridad física resultando en muerte; homicidio por negligencia o intencionado, debiendo ser valorado un acto de venganza; rapto para posterior petición de rescate; rapto por un predador para abuso sexual, acto de un pedófilo; rapto o muerte por parte de alguien que se hubiese introducido en el apartamento con la finalidad de hurtar y fuese sorprendido por la niña”. (Gonçalo Amaral, ” Maddie, la verdad de la mentira”)

El primer sospechoso fue un ciudadano inglés, que ya había sido investigado en 2005 por presuntos abusos sexuales a menores. Al rastrear los posibles pedófilos de la zona, se trata de localizar a este sujeto, relacionado con un pub cercano que se comprueba que ya está cerrado y que él se halla en Irak.

En el apartamento no hay ningún signo relevante. Ni huellas no correspondientes con las de los arrendatarios y sus amigos, ni puertas o ventanas forzadas, ni cualquier otra sospecha del acceso de una persona ajena. La única huella llamativa que se encontró, correspondía a un policía de los que acudieron la noche de la desaparición.

Durante los interrogatorios, tanto los padres como el resto del grupo de amigos admitieron que dejaban solos a los niños por las noches, de forma habitual, para salir a cenar.

Los padres de Madeleine, Kate y Gerry, tratan de descartar desde el primer momento cualquier hipótesis que no sea la de un rapto, centrándose en esa afirmación.

Jane Tanner, una amiga del matrimonio, afirma que vio al supuesto secuestrador con una criatura en brazos entre las 21:10 y las 21:15.

A las 21:05, Gerry McCann afirmó que todo estaba perfecto.

Matthew Oldfield, un tercer amigo, entró en el apartamento sin pasar al cuarto a las 21:30, viendo solo a los gemelos.

No fue, según los testimonios, hasta las 22:30 que Kate McCann descubrió la ausencia de su hija.

Las contradicciones entre las declaraciones del grupo de amigos, sobre lo acontecido la noche de la desaparición, fueron constantes.

Última modificación: 2 Junio, 2017

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