La maldad de los niños

Escrito por | Mapaternidad, Personal

No sé si ya lo he dicho alguna vez, pero 7° de E.G.B, fue para nosotras el curso de los líos por antonomasia.

Cuando no la estábamos armando la estábamos preparando; o como se suele decir, si no estábamos presas, nos andaban buscando.

Pero en el caso que voy a relatar hoy, la verdad es que ni una cosa ni la otra; en esta ocasión fue otra compañera quien la lió, pero bien gorda. Aunque fue una chiquillada, no deja de tener el asunto un punto de maldad, y ahora veréis por qué lo digo.

Hacía unos tres años más o menos, un niño de nuestro curso se había quedado huérfano de padre así de repente. Estábamos en clase a primera hora cuando alguien vino a avisar de que el hombre acababa de morir fulminado por un infarto, allí mismo en el cole tras dejar a sus hijos. Como eran más brutos que un petitsuis de morcilla, ahí delante que se lo soltaron al pobre niño, y obviamente, nos enteramos todos.

El caso es que la madre se quedó viuda con tres niños pequeños, y como cabe esperar, tuvo que ser muy duro. La buena mujer los sacó adelante como buenamente pudo; y a decir verdad, siempre se les vio chiquillos muy educados y normales.

Este es el contexto de lo que viene a continuación.

A una compañera de nuestra clase, no se le ocurrió mejor idea que ponerse a decir que la madre de nuestro compañero, llamémosle Pepe, se había metido a prostituta para poder mantener a sus hijos y que no les faltase nada. Era una calumnia, claro, que llegó a nuestros oídos, pero como no teníamos valor para decirle a Pepe lo que se andaba diciendo de su santa madre, Eva se lo contó a otra compañera nuestra (fallecida ya, por cierto), y ésta, indignadísima por tamaña infamia, fue corriendo a chivarse a Pepe en el recreo.

¡La que se montó! La de Puerto Hurraco fue un episodio de los lunnis en comparación.

Pepe fue corriendo a por Elisa (llamemos así a la calumniadora), y empezó a arrearle como a un cajón que no cierra. Por fortuna pasaba por allí en ese momento Pepa, la profesora que nos impartía religión ese curso, que al ver la dantesca escena, tuvo que mediar.

– ¡¡¡¡Pepe, qué está pasando aquí!!!!

– ¡Que Elisa dijo que mi madre se metió a puta porque no teníamos dinero! (A todo esto el pobre con lágrimas en los ojos).

– ¡No, profeeee, yo no fuiiiii, yo no dije nadaaa! (Elisa negando la mayor).

Total, que acaba el recreo, llegamos a clase con la profe Pepa, y ésta no sabe a quien creer, Elisa lo niega todo, Eva diciendo que sí, que lo había dicho, yo apoyando a Eva, y Pepe llorando de la rabia.

Al final Pepa dijo que el lunes arreglaríamos el asunto, ya que ese día era viernes, y todos pa’casa.

Llegó el lunes y la profesora Pepa no se acordaba del tema, por lo que la cosa quedó así y hasta el día de hoy, no sabemos si Pepe recordará la grave ignominia que sufrió el nombre de su madre, ni tampoco sabemos si Elisa estará arrepentida de su malicioso chisme.

Eso sí, con la zimpa de leches que le metió Pepe, se quedó.

Última modificación: 5 mayo, 2018

3 Responses to :
La maldad de los niños

  1. Pepa dice:

    Qué risa. Ja ja ja.

    1. Virginia dice:

      La verdad es que fue muy desagradable el asunto; todavía estamos esperando a que Pepa se digne a tomar medidas con lo que pasó.

      Después de 22 años, algo me dice que la cosa ya va a quedar así…

      1. Lady Cat dice:

        Pepa dijo que se solucionaría el lunes, pero no qué lunes iba a ser.
        Yo no dormí en todo el finde de los nervios jajaja tenía que ser hoy.

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