¿La telebasura nació en Alcásser?

Escrito por | Cine&Tv, Sucesos

Desde principios de los noventa, llevo escuchando de forma reiterada que Nieves Herrero inventó la telebasura.

Claro, antes del aciago programa con las niñas de Alcàsser de cuerpo presente, con música de fondo y ella haciendo preguntas morbosas a padres destrozados, todo era Jauja.

No había programas basura, ni machistas, no se hablaba de “crímenes pasionales”, ni se criticaba a nadie, ni se hacía mofa de los “maricones” ni de ningún famoso.

No se perseguía a los hijos de los artistas a cara descubierta.

No se les ofrecían dulces a los compañeros de colegio de Kiko Rivera para que lo llevaran hasta la verja mientras el pobre niño lloraba porque lo estaban aplastando.

No se le envenenaba el perro a Encarna Sánchez para que saliera corriendo al patio y poder fotografiarla sin peluca.

Todo es culpa de Nieves Herrero, quien quedó denostada, marcada y apenas volvió a salir en televisión.

Hace unos años, una amiga periodista la entrevistó y hablaron aparte sobre el tema Alcàsser. Nieves confesó que fue el peor momento de su carrera, que ella les pedía a sus jefes que parasen ya, pero que las órdenes de arriba eran sacarle el mayor jugo al momento y no pudo hacer absolutamente nada.

Claro, debe de tener ella la culpa de que en El diario de Patricia, poco tiempo después, se le diese a una mujer la sorpresa de la visita de su ex maltratador.

“Pero chica, reconcíliate con él, si te quiere mucho”

Ay qué borde esta mujer, de verdad, con lo romántico que es el muchacho y mira como se ha puesto.

A continuación, la chica borde muere asesinada por el chico romántico.

Y qué decir de aquel verano en que a Melanie Griffit se le echaron cristales al jardín para que se cortase y tener sus imágenes yendo al médico.

Para mí, la telebasura no son los del Sálvame entreteniéndole la tarde a la gente con sus chorradas -siempre que no caigan en el acoso y demás hierbas-. La telebasura va mucho más allá.

Y, desde luego, no la inventó Nieves Herrero, aunque no dejara el programa colgado y se fuera a su casa. Quizás, y solo quizás, porque tenía que comer o por miedo a no volver a trabajar.

La ha habido siempre, aunque no lo queramos ver y nos aferremos a eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Última modificación: 16 febrero, 2018

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