Las 13 razones de Hannah son solo un ejemplo

Escrito por | Actualidad, Cine&Tv

Después de que se me pasara el impacto al ver el último capítulo de “Por 13 razones”, aprovecho que hoy es el día contra el acoso escolar para ofreceros mi reflexión final sobre si esta serie debería tomarse como ejemplo para cambiar algunos errores que estamos cometiendo.

Os aviso de que HAY SPOILERS aunque os recomiendo seguir leyendo, que tampoco son para tanto.

El otro día leía en la revista Fotogramas un artículo que se titulaba “Por 13 razones no es una serie necesaria”. Puedo coincidir, es decir, quizá no sea una serie necesaria como tal, pero lo que pretende transmitir sí que debería tenerse en cuenta. Comprendo que se critique que Netflix y sus guionistas hayan adaptado la novela de Jay Asher para tratar de mantener el espectador pegado a la pantalla esperando qué pasará. Es decir, todos sabemos qué va a pasar, pero ¿cómo pasará? ¿cuál será el desencadenante final? ¿por qué Clay está en la lista de Hannah? al menos es lo que yo esperaba descubrir.

El saber mantener la necesidad del espectador viva es clave en cualquier serie.

Ya sabéis que soy una profesional y como tal, me he leído el libro para descubrir las diferencias entre la historia original y la serie y he de decir que me equivocaba. La serie, efectivamente, no es necesaria, pero el libro sí.

Romantización del suicidio

No es un término que me haya inventado yo, lo dicen en el artículo de Fotogramas y lo he leído en varios sitios más, dando a entender que “Por 13 razones” puede llevar a nuestros descerebrados adolescentes a cometer suicidio dejándose llevar por la trama. ¿En serio? entonces si vemos Superman podemos caer en la tentación de ponernos los calzoncillos por encima de los pantalones y saltar por la ventana para echarnos a volar y combatir el crimen. Deberíamos tener un poco más de fe en que nuestros jóvenes serán capaces de leer el mensaje entre líneas.

Siguiendo con el tema, precisamente si de algo carece la serie es de romanticismo. Es decir, se tiende a introducir amor en todas las películas (incluidas en las que no es ni siquiera necesario) para atraer a más público (el cine es un negocio, señoras y señores, ¡sorpresa!) y sin embargo, en “Por 13 razones” el amor se sirve como algo decepcionante, sucio, corrompido… ¿acaso hay final feliz en alguna de las relaciones sentimentales que nos muestra la serie?

Después de verme la serie, como buena profesional documentada que soy, me vi el documental sobre el proceso de creación de la misma (Beyond the reasons) dónde psiquiatras especialistas en traumas adolescentes y psicólogas, explicaban la importancia de algunos de los temas que se tocan en la serie. A estas alturas, nos olvidamos de si nos ha gustado o no para tocar en más profundidad algunas de las cosas que suceden. El suicidio de Hannah Baker es precisamente lo que marca la serie y el productor ejecutivo cuenta cómo decidieron cambiar la forma en la que la chica decide acabar con su vida para dejar claro a cualquiera que lo vea, que no es una salida ni agradable ni fácil de acometer. Y en esto estoy de acuerdo.

Un suicidio afecta directamente a seis personas del entorno más cercano de la víctima e incrementa de manera sustancial la necesidad de hacer lo mismo en una de cada seis. Efecto llamada.

De ahí la alerta lanzada por La Asociación Nacional de Psicólogos Escolares. ¿Creéis que ver una serie dónde se trata el acoso y un suicidio de una adolescente, puede llevar a jóvenes en un estado similar al de Hannah Baker a suicidarse? Y en caso de ser así, no sería señal de que el sistema está fallando para esos chavales. ¿Ya es tarde para ellos? ¿Son mentalmente irrecuperables?

La famosa lista de Alex Standall

Creo que hay asuntos que la serie trata de manera muy superficial y que, sin embargo, en el libro se profundiza mucho más. ¿Un ejemplo? las consecuencias de la famosa lista de Alex. Ya sabéis, la clásica lista de chicas guays y no tan guays dónde se asigna una categoría a los mejores labios, el mejor culo, la más guapa… y por supuesto, la más fea, la más gorda…

En este caso no hablo de acoso, hablo de machismo, de cómo se cosifica a las chicas del instituto: si son sexualmente activas y libres son unas putas y si son unas remilgadas, unas estrechas. No hay un término medio y será un cliché, pero también es una verdad como la copa de un pino y no solo en los institutos. Está a la orden del día, está pasando mientras leéis este post.

Un día apareces en la lista dónde se dice que tienes el mejor culo del instituto y al siguiente los chicos se creen con derecho a poder tocártelo. eso, amigos, es machismo y está mal y actualmente hay jóvenes y no tan jóvenes que lo ven como una práctica normal. Solo por el hecho de que “Por 13 razones” haga a una de esas personas replantearse si está o no en su derecho a tocar el culo a una chica que no le ha dado permiso, ya es bastante.

Hannah es una heroína

No lo digo yo, lo dice el artículo de Fotogramas y lo he leído en las redes sociales de la mano de detractores de la serie. Vosotros que habéis visto “Por 13 razones”, ¿creéis que Hannah queda como la heroína de la serie?

Yo discrepo totalmente, es más, a pesar de que le pasen la serie de cosas que la conducen a decidir suicidarse, no he leído comentarios dónde la gente muestre pena por ella. Dramática, histérica, absurda… son algunos de los adjetivos que he leído sobre ella. Y vale sí, es una dramática, ¿pero qué adolescente no lo es ante cualquier revés que se produzca en su vida? Los emos hace tiempo que dejaron de estar de moda, pero eran esos personajes atormentados que auto lesionaban para hacer real su sufrimiento, en el fondo, no nos están contando nada que no sepamos.

El otro día leía que el cerebro de los adolescentes no ha terminado de formarse del todo y todavía carecen de la capacidad de asumir que son aptos para superar las situaciones adversas. Es por esta razón por la que no son capaces de ver la luz al final del túnel y crean que sus problemas más fatales no tienen solución.

Este es Clay Jensen, el pardillo de tu instituto

De todo lo que he leído, el personaje que se lleva más apoyos es Clay. Clay Jensen no deja de ser un adolescente tranquilo, templado, al que le gustan los videojuegos, solitario, tímido, al que no le gusta la clase de gimnasia, enamorado de una chica de su curso y amigo de sus amigos… y que sin embargo era el pardillo al que querían empotrar con el mástil de la bandera. No muestra maldad hasta que se ve sumergido en la vorágine en la que le mete Hannah con sus cintas y, aún cuando la muestra, la gente no se plantea enfadarse con él. Se asume el: “normal, está cabreado”, mientras que con Hannah no sucede.

El propio Clay da por buena noticia que Hannah esté en la lista con su “mejor culo” y no comprende por qué a ella le molesta. Clay es uno de los miles de estudiantes normales y corrientes que abarrotan los institutos del mundo y todavía no son consciente de que ciertos comportamientos no son aceptables. ¿Y por qué? porque queda mucho trabajo que hacer con nuestros jóvenes para que no cometan los mismo errores que nosotros.

La gente empatiza con un Justin Foley capaz de dejar que su “amigo” viole a su novia, pero no con Hannah Baker. ¿Por qué?

No busca ayuda

Cuando una persona martirizada (en este caso incluso violada) se sienta delante de su educador para explicarle que le sucede algo, está pidiendo ayuda.

Nuestra actualizad está repleta de casos de acoso escolar en el que los chavales tuvieron la osadía de pedir ayuda a sus padres, a sus profesores… y no pasó absolutamente nada. ¿Y por qué no pasó nada? porque una vez abierta una investigación y activados los protocolos anti acoso, alguien decide que ese acoso no existe y ese chaval debe volver a clase.

¿Y si lo que pretende la serie es precisamente ver qué sucede cuando no se pide ayuda? En Beyond the reasons, Alexis Jones (fundadora de I am that girl & protecther) dice algo que quizá os parezca que tenga sentido: ¿y si Hannah hubiera recibido unas palabras amables en ese momento en el que peor estaba? ¿habría sido suficiente para decidir no hacerlo? ¿y si lo que quiere hacer ver la serie a esos adolescentes que la están devorando es que no pueden ser ajenos a todo y deben tomar partido? ¿no queda claro cuando Clay decide volver a acercarse a Skay?

El culpable de la muerte de Hannah

En el artículo de Fotogramas que os cito al comienzo del post, dicen que la serie termina con un único culpable. ¿Creéis que eso es así? ¿Creéis que Bryce Walker es el único culpable?

Teniendo en cuenta cómo terminan los demás personajes citados en las cintas, es complicado pensar que esto pueda ser cierto. También es verdad que el grado de culpabilidad de algunos de ellos debería ser una mera anécdota al lado de lo que hace Bryce Walker (por ejemplo Zack, solo podría ser acusado por omisión ya que su actitud puede que ni siquiera sea censurable). Y aprovecho para comentar un tema que he leído también en varios comentarios sobre la serie y no dejan de impactarme.

Hannah no debería haber ido a esa fiesta

Craso error. Es algo tan interiorizado, que ante una agresión a una chica, todavía hay quién pone en duda que parte de la responsabilidad recaiga en la víctima. Es decir, si no hubiera ido a esa fiesta, si no hubiera hablado con se chico, si no se hubiera puesto esa falda tan corta, si no llevara ese escote… ¿veis el nivel? porque esto es un cliché, pero es la vida real, es lo que está pasando actualmente. Es lo que se oye cuando una chica es presuntamente violada en bloque por cinco tíos en unas fiestas regionales y todavía se pone en duda a la chica por dos razones:

  1. Si era consentido, se trata de una zorra por ser sexualmente activa.
  2. Si no lo era, o en algún momento de todo el proceso decidió retractarse y decir que no quería participar de todo aquello, “no haber dicho que sí al principio”.

Hannah podía haber ido a esa fiesta, Hannah tenía derecho a meterse en ropa interior en el jacuzzi, Hannah tenía derecho a decir no, Hannah tenía derecho a volver a casa intacta. Quien no tenía derecho a agredirla era Bryce Walker. No hay mucho más que decir sobre este asunto.

Hay más de 13 razones y están todas a la vista

Vivimos en una sociedad dónde se critica absolutamente todo y dónde hay personas buenas y personas malas. Asumimos que “los niños pueden ser muy malos” como algo natural, en vez de tratar de corregir esa maldad. ¿Qué le lleva a un chaval de 10 años a ser malo? ¿Es la forma en la que se ha criado? ¿Lo adquiere del entorno que le rodea? ¿Lo ha aprendido de la televisión? ¿Es normal martirizar a una chavala porque sus putas playeras no sean de marca? ¿Reírse de un chico porque lleve gafas? (a estas alturas de nuestra puta vida nos reímos de alguien que lleva gafas)

Vengo de una familia de maestros de primaria y secundaria. ¿Es justo hacer que recaiga en esos educadores enseñar ciertos valores a los chavales? ¿O es tarea de los progenitores? ¿O de ambos? Ahora mismo, tal y como está el sistema educativo, no sé si hay asignaturas destinadas a enseñar ciertos valores a los chavales como antes teníamos ética (dónde quedaba en manos del profesor de turno profundizar en los temas o no)

Antaño usábamos esa asignatura para ver películas con ciertos fondo que después comentábamos entre todos: Billy Elliot para los roles y los prejuicios, La lista de Schindler para tratar el holocausto y genocidio, Thelma y Luoise para el machismo… ¿Por qué no ver “Por 13 razones” u alguna otra producción que trate el acoso escolar?

Yo tengo un buen recuerdo de mi infancia y sin embargo, mi madre trabajaba en la patio del colegio impartiendo justicia en los recreos entre las clases de la mañana y de la tarde. En un colegio con tres clases por curso, dónde se cursaba EGB (es decir, hasta los 14 años), os podéis imaginar que las grescas eran habituales. Había abusones, había pardillos, había alumnos normales y corrientes… y después estaba yo, “la hija de…” el objetivo de todos aquellos que habían sido llamados al orden por mi Batmadre y que reclamaban venganza. ¿Qué pensáis que pasaba? ¿creéis que a alguna de las personas responsables del colegio les pasaba por alto este y muchos otros hechos dónde había otros alumnos involucrados que estaban sufriendo acoso? ¿Teníamos motivos para ser dramáticos al saber que los mayores nos estaban esperando en la entrada a clase para recibirnos con los brazos abiertos? ¿Los tenía el chico al que encerraban en el cuarto de baño y le tiraba petardos por encima? ¿Y la chica a la que le levantaban la falda todos los días para tocarle el culo o verle las bragas? ¿El chico al que le quemaban la piel con cigarrillos?

Hoy ELPAÍS sacaba un artículo dónde hablaba de un caso de acoso escolar muy particular:

Ten cuidado con tu hijo porque lo están machacando

Es la llamada anónima que recibió una mujer alertándola de que su hijo estaba sufriendo acoso escolar. Si la criatura en cuestión sufrió acoso constante durante cuatro años, su agresor se las apañaba para que el resto le marginaran, se inventaba excusas para no ir a la escuela, volvía a casa con los libros rotos y el cuerpo lleno de arañados… ¿cómo es posible que nadie en su entorno se diera cuenta? Mis propios padres no sabían lo que me pasaba en el patio en el que trabajaba mi madre y yo nunca se lo conté, al menos a aquella edad, esperé a ser adulta y tenerlo olvidado.

¿Por qué los padres de Hannah Baker no fueron conscientes de lo que estaba sufriendo su hija? ¿Por qué el educador al que recurre Hannah le insinúa que si no es capaz de hacer frente a su agresor debe pasar página? ¿Por qué uno de los personajes implicados en la muerte de Hannah decide pegarse un tiro? ¿Por qué otro pretenden atentar contra quiénes le han acosado a él? ¿Realmente es morbo de los guionistas para tener al espectador pegado a la pantalla, para dar pie a una segunda temporada? ¿O es la vida real llevada a la ficción? porque no nos olvidemos que la realidad supera a la ficción.

Seguramente me deje muchas cosas en el tintero en un tema que me afecta bastante y al que siempre estoy dándole vueltas porque temo que mi hija pueda pasar por lo mismo que pasé yo, en cuyo caso, espero ser capaz de verlo y hacer algo para ayudarla.

Última modificación: 2 Mayo, 2017

3 Responses to :
Las 13 razones de Hannah son solo un ejemplo

  1. María (Miren Casavieja) dice:

    Uff impresionante. La verdad que estamos con ganas de ver la serie, y me has convencido ya del todo.
    Es un tema que me preocupa por mi #PackDe3.Me preocupan principalmente por las “pequeñas cosas” que dices, que ellos consientan en esas “pequeñas cosas” que parecen que no llevan a ningún sitio pero que generan juicios sobre los demás: el gafotas, la zorra, la estrecha, la del culo bonito, el empollón…
    Nunca en casa nos oirán hablar así pero no podemos evitar las amistades (como mis padres no pudieron evitar las mías) y que ellos en algún momento no sepan elegir bien. Eso me preocupa, la elección correcta.
    Es una labor de los padres pero sin ninguna duda creo que también del colegio porque al final es ese entorno dónde se generan estos comportamientos.
    Me ha gustado mucho el post. Gracias

    1. Mucha si gracias Miren.
      Se debe empezar por las pequeñas cosas: actitudes, gestos, comentarios… cada día se ven ejemplos de lo que hablo.
      Un abrazo

  2. La Tita Pank dice:

    Muy muy muy interesante tu punto de vista sobre la serie y la comparación con el libro.
    Cierto es que la serie tiene un guión lento para mantener la atención de los espectadores capítulo tras capítulo, pero eso también es positivo para ir incorporando la información poco a poco y permitir al espectador hacer suposiciones, anticipar hechos, ser consciente de todo lo que pasa, etc.
    Yo aun no entiendo que, en el siglo que estamos, se culpabilice a la víctima en los casos de acoso… Queda mucho por avanzar!

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