Las hermanitas de Borja Thyssen

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Por: La Bruja Mala

Se suele comentar que cuando un hombre reniega de un hijo, se le parece más que ninguno. Ese es el caso de El Cordobés -Manuel Benítez, no el de la Tomasa, que ahora hay que especificar con tanta afluencia- y su hijo Manuel Díaz.

Y, al parecer, con hermanos es similar. Porque la Baronesa Thyssen no pariría a Carmen y Sabina, pero la subrogada no pudo echar al mundo a unas niñas más parecidas a Borjamari. Sobre todo a Sabina, que es un calco y se le asemeja más que cualquiera de sus cuatro hijos con Blanca Cuesta.

Dicen las marujas que comentan en el Facebook de la revista Hola que las mellizas son de Borji. Pero qué quieres que te diga, no me imagino yo a la Baronesa ordenando a Borji hacerse un pajote castellano en un bote para aumentar la familia, con el consentimiento de la buena de Blanca. Que muy buena tiene que ser para aguantar a una suegra tan odiosa, pesada, dominante, meticona e impertinente.

El padre de las niñas, probablemente sea Manolo segura, padre biológico de Borji y homínido con la cara tan dura para no reconocer a su hijo en su momento, permitir que otro -pudiente- señor le pusiera su apellido y seguir colgado de la teta de Tita Cervera hasta la actualidad. Notablemente parecido al perro del hortelano, porque aunque no reconoce ni a Cristo, está en todas las salsas.

Borji nunca posa con las mellizas. No quiere. Ni siquiera fue a la comunión. Eso incrementa los rumores de que sean suyas por imperativo maternal, pero no sé yo. ¡Con lo bonito que es tener hermanos! Además, con edades parecidas a las de tus hijos.

¿Y Manolo Segura? ¿Por qué nunca se le ve tampoco con las niñas?

Las pobres son marginadas descaradamente, que vergüenza le tendría que dar a Tita el ir a los eventos relevantes de la vida de sus nietos y no llevar a SUS HIJAS. Que si están en este mundo es porque ella las invocó.

También comentó su madre, antaño, que no iban al colegio y se educaban en casa.

Recientemente ha dicho que hablan no sé cuántos idiomas y van a 30 extraescolares. ¿Y cuándo juegan? ¿Cuándo son niñas? Porque quiere subsanar en ellas lo limitado que le salió su primogénito. A quien, por cierto, afirmó en el pasado querer “un 10” y a “sus niñas un 9”. Pues chica, si no las ibas a querer igual, haberte quedado con uno. Pero pedirle esperma a un allegado para tener compañía porque te llevas mal con tu hijo… ¡Es de juzgado de guardia!

Última modificación: 9 septiembre, 2017

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