El neofeminismo y su mundo utópico

Escrito por | Actualidad

Hoy vengo a hablaros de un tema que rara vez expongo en público, pero con todos los acontecimientos pasados últimamente y la polémica que se ha derivado de todo el asunto de la Manada, (del cual tengo mi opinión pero me la reservo), me apetece expresar lo que pienso sobre un asunto que me llama mucho la atención.

Lo primero, aclarar que no comulgo en absoluto con el feminismo actual, ni con casi ninguno de sus dogmas. Siento si ofendo a alguien, pero es lo que hay. No considero que me represente, ni a mi ni a mis ideas, por lo que me paso por el arco del triunfo la corrección política con este tema. Si eres feminista de las extremas, este no es tu post.

No voy a hacer un análisis extenso de todos los puntos que podría rebatir al feminismo de tercera ola que estamos viviendo actualmente, pues sería demasiado largo y polémico.

Sólo voy a centrarme esta vez en un aspecto que me viene dando qué pensar estos días.

No paran de bombardearnos con un asunto, que, a mi juicio, no sólo es absurdo, sino diría que peligroso. El derecho de las mujeres de ir dónde y cómo nos dé la gana.

Vamos a ver señores, derecho a ir dónde queramos y a la hora que sea, tenemos todos, esto nadie normal lo pone en duda. La cuestión es, ¿debemos hacerlo?

Es decir, parece que por el hecho de ser mujer tenemos que hacer lo que nos sale del moño, porque nosotras lo valemos, y oye mira, si te violan, matan o atracan, pues ya denuncias y tal. Y digo yo, ¿no será mejor tomar precauciones?

Pondré un ejemplo para explicarlo, cuando voy a cruzar un paso de cebra, como peatón sé que tengo prioridad, pero como soy prudente y sé que no todos los coches respetan las normas de tráfico, me aseguro de que no va a venir ninguno antes de cruzar. Porque si me atropellan y me matan o me dejan lisiada, mis derechos no me van a servir de mucho.

Pues a esto quiero llegar. Que el creer que por tener derecho a ir por dónde me dé la gana a la hora que quiera, puedo y debo hacerlo, no va a hacer más baja la posiblidad de encontrarme con quien no debo.

Que sí, que en un mundo ideal todos podríamos ir con el rolex de oro a la vista en el peor barrio de Madrid, y nadie nos miraría siquiera. Pero el mundo es como es y no como nos gustaría que fuera, hay que asumirlo, y mientras este sistema siga siendo igual, todo lo que se salga de la cautela y prudencia extremas, es una quimera, una utopía muy lejos de ser real.

Y ojo, que los hombres también corren peligro. De hecho, estadísticamente son ellos las mayores víctimas de delitos en general. Y no veo por ello a hombres con pancartas manifestándose y exigiendo su derecho a salir a altas horas de la madrugada por barrios chungos exhibiendo sus riquezas.

Creo que hay un poco de victimismo en todo este asunto, y que se están sacando las cosas del tiesto con ciertos temas.

Tema educación: creo que todas las personas con un mínimo de normalidad educamos a nuestros hijos para que no sean violadores. Pero siempre habrá un porcentaje de personas taradas, que hagas lo que hagas, no pueden vivir en la sociedad sin representar un serio peligro para sus congéneres.

Vete tú y dile a un violador que no tiene que atacar a una mujer si la ve sola o en situación vulnerable. Seguro que te va a hacer caso y a recapacitar sobre su conducta.

No, no todo es cuestión de educación. Y eso lo sabemos todos.

¿Igualdad? Por supuesto, en derechos y obligaciones. Y mientras, a ser consciente y responsable del mundo en el que vivimos, que no negaré que es una basura.

Última modificación: 4 mayo, 2018

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