Mi particular control de natalidad

Escrito por | Mapaternidad

Siempre quise ser madre, desde pequeña. Me han gustado los niños siempre, he trabajado de niñera, soy la mayor de las primas por parte de mi padre y siempre me ha tocado cuidarlos… Así que, cuando me llegó la hora y el famoso reloj biológico se puso con la alarma a sonar cada veinte minutos, allá que fui.

Mi primer embarazo falló (pobre de mi Garbancito), pero no me rendí y al año siguiente fui a por el segundo, casi al primer intento. Cuatro años después, volví manos a la obra, puesto que tenía claro que quería tener dos hijos y cuatro meses después de empezar a intentarlo se quedó encargado el segundo hijo llegado a término, mi tercer embarazo.

Y después vino la mejor parte: ¿Vas a querer más? ¿Qué? ¡Ni hablar! Yo ya he cumplido y para no tener ningún “accidente” solicité una ligadura. Y ahí vino lo más “gracioso” del tema, porque, como en todo, los “opinólogos” saltaron a la palestra como resortes.

“Mujer, que se lo haga él, que tú ya has pasado por embarazo y parto”

“Anda, pues lo suyo es más sencillo, para que vas a hacertelo tú”

“¿Estás segura? Mira que eres muy joven y puedes cambiar de opinión”

Y mi favorita: “Hija, ¿y si se te muere uno? ¡Ya no podrías tener más!”

A ver, vamos con la primera: Exacto, yo he pasado el embarazo y el parto y como se lo que es, no quiero más, ni por casualidad. Así que por eso tomo la decisión.

Segunda: Sí, ellos lo tienen más fácil, pero como en esta vida nada es eterno, no pienso condicionar a mi chico. Yo soy la que no quiero más embarazos, ni con mi pareja actual ni con las venideras si las hubiera, él debe ser libre para elegir si desea más o no con nuevas parejas si así fuera. Sencillo, ¿no?

Tercera: ¿Y? Que tengo 35 años y dos hijos, no creo que me quede mucho de vida fértil y, además, ¡NO QUIERO MÁS HIJOS, NI CON 35 NI CON 65!

Y llegamos a mi favorita, la cuarta: Vamos a ver, ¿están insinuando acaso que, si tengo la gran desgracia de perder a uno de mis hijos a temprana edad, un nuevo hijo lo sustituiría?¿De verdad? Pero ¿en qué cabeza cabe eso? ¡UN HIJO ES INSUSTITUIBLE!

Así que después de oír todo esto, incluso por boca de mi propia ginecóloga, solo pude reafirmarme más en mi decisión de hacerme la ligadura. Y, sobre todo, ¿sabéis porqué? Porque es MI decisión, es MI cuerpo y, creo, como feminista que soy, que me empodera como mujer el poder tomar esta decisión que muchas no pudieron tomar. Así que, cerca de cumplir el año de mi esterilización, revindico la decisión de las mujeres a tomar las medidas que crean necesarias para gestionar su control de natalidad particular. Juzguen ustedes lo que les venga en gana, yo soy muy feliz así.

Última modificación: 8 enero, 2018

2 Responses to :
Mi particular control de natalidad

  1. Bien por ti. Es tu cuerpo y tu vida, así que la decisión nunca debería ser de otros.
    Y la frase de si se te muere un hijo… Es increíble a donde llegan los opinólogos.

  2. Karen dice:

    Verdad q si?? A mi me sonó muy de nuestras abuelas, de esa mentalidad arcaica de tener muchos para q sobreviviera alguno. Pero es indudable q tanto antes como ahora doler dolería, aunque no te dejarán compadecerse de ello. Q triste, verdad?

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