El primer día de Escuela Infantil y mi “yo nunca”

Escrito por | Mapaternidad

Yo era de las que renegaban de llevar al niño a la Escuela Infantil, salvo que por motivos de trabajo no me quedara más remedio.

Incluso, comentaba convencida que si no fuera porque luego perdía la plaza, lo apuntaría a P4 para que no fuera tan pequeño al cole.

Total, que mi hijo de dos años y medio está loco por ir al cole. Ya el primer día que fuimos a ver las instalaciones no se quería marchar y cada vez que hemos tenido que ir a algo, ha sido locura con los niños, lo que allí tienen, el patio, el jardín, el huerto…

El otro día, leí una carta de Andrés Aberasturi que me pareció especialmente desagradable. Me pasmó bastante, debo decir, el éxito que tuvo en las redes. Solo diré que a mí precisamente este señor no me da lecciones de paternidad y que prefiero ser dueña de lo que callo reservándome mi opinión sobre él.

Mi hijo SÍ quiere ir al cole y salvo en julio y agosto que tiene aquí a su hermana, se pasa el día gritando: “¡Niños, niños!”.

Su Escuela Infantil es un híbrido entre Montessori y Pickler, donde hacen mucho hincapié en el reciclaje y tienen una filosofía que me encanta. De hecho, si no hubiera tenido plaza en esa, no hubiera ido a ninguna porque yo no quería otra. Seguro que plantar en un huerto, aprender canciones, conocer a El Pollo Pepe, saltar en una colchoneta y dibujar suponen una gran esclavitud para él, no me cabe duda.

De momento, mañana comenzamos la adaptación con 45 minutos y yo, que lo conozco como que lo he parido, sé que va a entrar corriendo sin decir adiós y que va a costar Dios y ayuda sacarlo de allí.

Lo que está claro es lo de siempre: nos creamos unas expectativas respecto a los hijos y luego la vida viene como viene.

Y desde luego, su invierno va a ser mucho mejor con el plan de actividades tan estupendo que tienen en su clase, que en casa entre viejos o en el parque pasando frío un rato por la tarde. Porque por muchas cosas a las que juegue yo con él en el tiempo que pueda tener libre, a mi hijo le pones un niño delante y ya no quiere nada contigo.

Cada familia es un mundo y cada uno tiene su vida como la tiene y unas necesidades diferentes. Generalizar es un error terrible.

Yo, mientras tanto, me dedicaré a mis quehaceres -que no son pocos- en las horas que mi niño no estará en casa. Qué atroz seré para el señor Aberasturi. Imagino que pensamos igual el uno del otro.

Suerte tiene que no conoce a mi mejor amiga, que desde que el niño tiene un año lo deja unas horas en la guardería para poder hacer cosas. Si es que estos padres modernos, ¡qué tirón de orejas necesitamos!

Última modificación: 11 septiembre, 2017

2 Responses to :
El primer día de Escuela Infantil y mi “yo nunca”

  1. Conchi dice:

    Pues acabo de leer la carta de Andrés Aberasturri y yo si que estoy de acuerdo con él. Mi hijo vivió el parvulario muy mal y la primaria con resignación. Mi hija vivió el parvulario fenomenal disfrutando de todas las cosas (se llevan poco más de dos años y los cambios fueron imperceptibles, es una escuela con rincones de jugar y con muchos proyectos en infantil que gradualmente van desapareciendo conforme van subiendo de curso), una niña «de cole» de las que se quejaban en vacaciones porque quería volver al colegio. Ahora bien, este curso empieza segundo y no tiene ganas. Creo que también se está resignando.
    Los escasos recursos educativos debido a los recortes no se adaptan a los ritmos de los niños, ni por encima ni por debajo, todo lo que se desvíe del camino se convierte en un problema, para el alumno y para los padres del alumno. No creo en la escuela inclusiva y de la diversidad (es decir no la he visto ni experimentado en los últimos siete años y créeme que hubo unos a los críticos mi hijo necesitaba una enseñanza así, por eso lloraba todas las mañanas),para mi es un mito.

  2. Marlen dice:

    Hace días leí por algún lugar:
    “No puedes criar a tus hijos como te criaron a ti, porque ese mundo ya no existe” puntos más puntos menos…
    Creo que cada niño es un mundo así que no podemos generalizar, mis 3 hijas han hecho los 3 años de preescolar que en México son de los 3 a los 6 años. Con mi primer hija la verdad ella se aburría si no veía más niños así que decidimos llevarla a una guardería cuando tenia 2 años y medio, mi esposo y yo acordamos que si lloraba un solo día, la sacaríamos inmediatamente ya que yo trabajo desde casa y podía estar al pendiente de ella. Pues no, ella no lloró y cumplió allí los 3 años. Decidimos inscribirla a preescolar y fue con el mismo entusiasmo de siempre, llorando si acaso llegaban a suspender las clases.

    Con la segunda intentamos lo mismo a los 2 años y medio y lloró en la guardería así que dejamos de llevarla.
    Pero todos los días me acompañaba a por su hermana al kinder así que había días que quería quedarse, cuando estaba a punto de cumplir los 3, la inscribimos también y jamás hubo llantos, recuerdo que en vacaciones de verano me pedía llamarle a la maestra para que le confirmara que aún estaban de vacaciones, no fuera yo capaz de estarle mintiendo e impidiendo ir.😥

    Y con la peque… La más despegada de mi, es llegar al kinder y no darme ni beso por ir corriendo a los juegos y a su salón con puerta color “yellow”, es ir a recogerla y tardar 10 minutos en quererse ir, y es pedirme por la tarde con mochila puesta en los hombros que la lleve de vuelta al kinder.

    Los hijos nos dan las pautas de todo.

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