Se van con quien se tienen que ir

Escrito por | Vacaciones en Paz

El final del verano llegó, que cantaba El Dúo Dinámico.

Al menos para los niños de Vacaciones en Paz.

Muchos ya han vuelto a los campamentos de refugiados y los de aquí regresan entre mañana y pasado.

A nosotras nos toca pasado mañana. De las primas de S., A. se va mañana y H. el miércoles con ella.

Lo de A. nos trae a mal traer, porque este es el último año que viene a España debido a la edad. Hoy fuimos a ver al alcalde porque nos pidió despedirse de ellas y salió llorando. Lleva unos días muy emocionada, pero hoy ha sido demasiado y hemos acabado llorando todas con ella.

¿Qué le dices a una criatura que ya no puede formar parte del programa de acogimiento y que su futuro es quedarse en un campamento de refugiados? Es que no te salen las palabras… Lo único que podemos hacerle es la promesa de que la iremos a ver. Más nada.

Lo cierto es que el año que viene se nos va a hacer raro sin ella. Pero esto es así, cuando acoges sabes que es por determinados años y que no hay vueltas que darle, lo cual no exime que te pueda doler mucho.

S. está contenta porque va a ver ya a su familia biológica, pero no tiene ganas de ir al colegio. Teniendo en cuenta que va a clase seis días a la semana y que se levanta a las 6 para entrar a las 7, la verdad es que la entiendo. Ella argumenta que todos los niños saharauis se levantan casi a mediodía en España por ese justo motivo.

Ahora, cuando estamos comprando las bolsas, las cintas con el color de la wilaya, la cinta aislante, las cosas de última hora… Es cuando el mundo se reúne a nuestro alrededor y vuelven las manidas frases: “qué pena que se vaya”, “les ponéis el caramelo en la boca y luego se lo quitáis”, “¿y no te la puedes quedar?”.

Así que respiro hondo y contesto siempre lo mismo: Se va con quien se tiene que ir. Estos niños no tienen carencias afectivas, vienen de un entorno adecuado y el único problema que tienen es ser refugiados. Como hablábamos ayer, si toda esta gente que ve la solución en que nos los quedemos se uniera a las manifestaciones y protestara porque les devolvieran su país, a lo mejor otro gallo nos cantaría.

Acoger no es adoptar. Yo no acojo para que se quede todo el año. Si esa fuera mi intención, me habría apuntado a un programa de acogimiento permanente o habría adoptado. Pero sé desde el minuto cero que Vacaciones en Paz es algo ESTIVAL y que dura dos meses, no doce.

Claro que se les echa de menos, sobre todo cuando hace meses que no los ves, ¡somos humanos! Y claro que lloramos cuando se van. Yo el año pasado me fui directamente al pueblo, a 800 kilómetros, y me pasé medio viaje llorando en el tren. Lo cual no exime que tenga las cosas claras.

Mi vida el resto de un año es una vida con un solo hijo, cuando está ella son dos. Lo tengo asumido y aceptado desde el principio.

Así que no, no quiero adoptar a una niña que tiene padres ni le veo ningún inconveniente a que vuelva con su entorno. ¡Faltaría más!

Es más, deseo de todo corazón que el año que viene no venga y no se vuelva a organizar el Vacaciones en Paz porque puedan vivir al fin en su país, libres de una vez.

Última modificación: 4 septiembre, 2017

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