El señor Borbón no tiene quién le invite

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En los últimos días, saltaba a los medios de comunicación la mezcla de enfado y disgusto de nuestro rey emérito, señor Juan Carlos Borbón, debido a que no fue invitado al 40° aniversario de la democracia.

Tan campechano como es él, manifestó que “se invitó incluso a la nieta de la Pasionaria”, diciendo Pasionaria como el que dice mierda.

Él, que se considera adalid de la democracia pero no hace mención a que lo puso ahí un dictador.

Él, que se quedó en casa el día de la coronación de su hijo.

Él, que si tardan un poco más en quitarlo de ahí, hoy España sería republicana.

Él, que se ha gastado nuestros impuestos en putas, cacerías y vicios varios sin vacilar.

¡Manda cojones, Juan Carlos!

No hay que ser un lumbreras para darse cuenta de que soy republicana. También confieso que lo era mucho más cuando este señor, absolutamente impresentable, estaba ahí.

Mucho largar de la Leti, pero les da mil vueltas del primero al último Borbón y el lavado de imagen que ha realizado a la Casa Real ha sido una labor titánica.

A mí la Leti me cae bien. Ya lo decía mi padre, “más vale asturiana divorciada que griega soltera”. No se me ofendan ahora las griegas, por favor, que se refería única y exclusivamente a una.

Aunque yo reconozco que Sofía aguantó, y aguantó mucho, por un país que ni siquiera era el suyo. Sus memorias me dieron vergüenza ajena y propia, pues dejaban patente lo retrógrada que es, pero la mujer aguantó carros y carretas. Ser la cornuda de España estando enamorada, que la amante oficial le ponga tu nombre a su hija como cachondeo y aguantar malas contestaciones y desplantes en público, no lo hace cualquiera.

Pero volvamos con Letizia. Que tendrá sus cosas, sí, que yo ni soy monárquica ni lo seré en mi vida, pero es una tía preparada, que sabe de lo que habla, que sacó a los Urdangarines muy a tiempo de Zarzuela, que nunca le rió las gracias al suegro y que le escribe al marido unos discursos con consistencia que ni Arguiñano. Letizia da buena imagen.

Felipe en lo personal me cae mal. Me parece un prepotente. No olvido este vídeo en el que se encara cual sabiondo, con unos aires que ni su tía Pilar, con una chica que pide un referéndum monarquía-república. Que digo yo que como príncipe que era de todos los españoles, hubiera quedado divinamente diciéndole a la chica que todas las opiniones son muy respetables y dándole dos besos.

Eso sí, su papel como rey es impecable. El chaval sabe estar, se comporta, no dice nada inapropiado y cumple con lo que se espera de él. Todo hay que decirlo.

A día de hoy, mi principal problema no es la monarquía. Con la que está cayendo, lo mismo me da pagarle a este tío que a un presidente de la república. Que esa es otra, ¿a quién pondríamos? ¿A Pablito Iglesias? ¿Al señor Aznar? ¿A Revilla? Mira, que hoy por hoy casi dejarlo así…

Pero Juan Carlos Borbón, y más con toda la mierda suya que ha salido últimamente, por mucho que nos quieran vender su papel decisivo el 23F -que cuando lo que realmente pasó ahí vea la luz, igual hasta se sorprende alguien-, representa la España más cutre, rancia y depravada de las últimas décadas y está muy bien donde lo han mandado: viviendo la vida loca.

Última modificación: 30 Junio, 2017

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