Sólo hay un Álvaro Ojeda, aún hay esperanza…

Escrito por | Actualidad

Álvaro Ojeda

Parafraseando a la inmortal Cádiz:

…los andaluces queremos, volver a ser lo que fuimos. Lo que fuimos antiguamente: pobrecitos y vasallos, siervos de terratenientes, y de chulos a caballo.

Si este pueblo se disparata con la boda de un matavacas y la niña de una duquesa, si este pueblo se me arrodilla a una espada y una mantilla este pueblo me da vergüenza.

Menos rollos de verdes mares, de campiñas y de olivares, que así luego nos luce el pelo…

Como creo que he conseguido dejar claro, querer a mi tierra no es impedimento para saber ser crítico con ella. Por eso os tengo que hablar hoy de uno de sus grandes lastres, Álvaro Ojeda.

Este caballero es un tío que de vez en cuando sale en internet opinando de todo lo que se puede opinar desde la cocina de su casa… porque ese es su ágora y a ese nivel están sus opiniones.

Golpes en la mesa, usar “carajo” como signo de puntuación, gritar mucho y la visibilidad que otorga la red, le hacen olvidarse de que las opiniones, la suya también, son como el agujero del culo. Todo el mundo tiene uno, y todo el mundo cree que el de los demás apesta.

Pero claro, hay culos y hay culos. Porque este hombre se dedica especialmente al deporte. Y el nacionalmadrileñismo de hoy día, heredero del arcaico nacional-catolicismo que nos tocó sufrir, le supura por todos los poros de su piel.

Luego, cuando vemos a padres liarse a puñetazo limpio en un partido de futbol infantil, todos nos llevamos las manos a la cabeza. Pero nadie cuestiona que ser un simple y mero aficionado a un deporte, implique que hoy día en España haya que entrar en contacto con semejante individuo, reirle las gracias y casi que no poder discrepar de él. Porque señores, volverse contra la mayoría no es tan fácil.

Para cumplir con el tópico andaluz, voy a terminar contando una anecdota personal de un vasco y un sevillano en la Feria de Abril… a este pobre hombre que recorrió media España para ver la Feria de Sevilla, va y le da un infarto en ella. Entre una cosa y otra, yo le iba dando conversación. Cuando ya la cosa se destensó, me dice con su acento

-Oye, ¿aquí sois más del Madrid o del Barcelona?

Le gustaba al hombre al futbol. Así que con toda la sinceridad le respondí.

– Mire usted, aquí somos del Sevilla o los que tienen peor suerte del Betis. De los que usted habla, están en este mundo porque tenemos que ser impares.

Así que sonreid. Somos 7 mil millones de humanos y sólo uno es Álvaro Ojeda. Aún tenemos esperanza.

Última modificación: 30 marzo, 2017

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