Taxi vs Uber/Cabify

Escrito por | Actualidad

 

Se ha hablado mucho de la guerra del sector del taxi contra empresas multinacionales como Uber o Cabify, por su competencia desleal al tributar en paraísos fiscales, y por las malas condiciones de sus trabajadores. Totalmente de acuerdo, y no es necesario ahondar más en ello.

Pero hay un aspecto sobre el que me gustaría reflexionar. Yo tengo buena memoria, y recuerdo haber oído más de una vez que el taxi era un medio de transporte “para ricos” o “para pijos”. Incluso en un anuncio de radio que no recuerdo de qué era, el locutor decía algo así como “puedes acudir a la cita en taxi para que tu ligue crea que estás montado en el dólar”. Una broma sin mayor importancia, pero que da una idea de la percepción que se tenía del taxi hasta no hace mucho.

A ver, puedes dar la sensación de estar sobrado de dinero si coges varios taxis todos los días. Pero no pasa nada por coger un taxi de vez en cuando, por ejemplo para volver a casa si has salido por la noche y se ha hecho muy tarde, o si regresas de un viaje y sales de la estación cargado de maletas, o si vas con tu madre y le duele la pierna. Usar el taxi nunca debería ser algo de lo que avergonzarse, es un servicio que siempre ha existido y está para algo. Además, los taxistas también tienen que comer.

Por eso, intuyo cierto oportunismo al ver cómo muchos se han subido al carro de la defensa de este sector. Me juego algo a que buena parte de los que ahora reivindican el taxi, en algún momento lo denostaron. Antes el taxi se suponía que era el medio de transporte para los ricos, pero como ahora han surgido otros servicios como Cabify que son todavía más “para ricos”, pues han cambiado los roles y ahora el taxi ha pasado a ser “el vehículo del pueblo llano” o algo así. Es un razonamiento que se me antoja un poco perverso: estábamos contra ti, pero ahora estamos contigo porque ha venido alguien que nos cae peor.

La inspiración para este artículo me vino al ver por casualidad un vídeo de Irene Montero grabado desde un vehículo -presumiblemente un taxi- en el que acudía a una concentración en apoyo al sector. No es que quiera dudar de su sinceridad o de la sinceridad de sus compañeros de partido, pero como digo, me llama la atención que ahora el taxi sea el símbolo de la clase obrera, cuando antes tenías que usarlo casi en secreto, para que no te llamaran pijo o algo parecido.

Última modificación: 7 septiembre, 2018

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