Terrorismo de niñatos

Escrito por | Actualidad

Lo habrán leído. Lo habrán visto en internet. Lo habrán observado en las noticias. La Madrugá de la Semana Santa de Sevilla ha sido un caos. Otra vez.

Quizás hayan visto imágenes de adolescentes llorando con el antifaz en la mano, niños buscando a sus padres, ancianos sangrando por la nariz o la cabeza. La policía, impotente, intentando llamar a la calma. Algunos ciudadanos recompuestos imitándolos. Luego, aplausos cuando los cortejos procesionales se recomponen… pero todo ha cambiado ya. Todo cambió hace mucho.

Ahora todos nos llenaremos la boca hablando de pánico, histeria, alcohol, miedo por culpa de los continuos antentados vividos en países vecinos… ¿pero saben qué? Les habla alguien que fue nazareno en la Madrugá. Alguien que veía a los 14 o 15 años cómo niñatos con motos se metían en la fila de nazarenos y nadie hacía nada. Alguien que ha visto cómo el alcohol y la fiesta crecían, crecían y crecían año tras año sin que a nadie pareciera importarle mucho. Alguien que vivió con consciencia plena las carreritas del año 2000 y que ve la línea temporal clara de aquel momento a este.

No es miedo a ningún atentado (que ayuda) lo que produce este fenómeno. Es el paroxismo creciente llevado a cotas insospechadas, propio de mi tierra, agravado por el analfabetismo galopante de la generación que sigue a la mía.

En la Madrugá se “debe” salir. Sino, eres poco menos que un mierda. Y como salimos por salir, no entendemos ni de Semana Santa, ni de música, ni de historia de la ciudad, ni de imaginería, ni de orfebrería, ni de nada que sea un aspecto mínimamente relevante para que se pueda disfrutar de un cortejo procesional. Así que… de alguna forma habrá que divertirse. Alcohol y liarla parda. ¿Cómo se lía en Semana Santa?

Si de verdad existiera un afán verdadero por joder una fiesta religiosa por ser religiosa, produzco un disturbio un Domingo de Ramos, que es el día que más gente hay en la calle y más niños pequeños encontraremos. O un Martes Santo, cuando coinciden más nazarenos a la vez en la calle de toda la semana. Pero no, ocurre la noche del jueves al viernes. Porque la noche ampara esos comportamientos. Porque a las 2, 3, o 4 de la mañana solo queda armar jaleo para divertirse.

Este es el nuevo terrorismo. Nada tiene que ver con la religión o las reclamaciones políticas. Simplemente, hemos criado a un montón de jóvenes fuera del sistema. Ahora han crecido y quieren formar parte del sistema de vez en cuando… a su manera.

¿Por qué no se producen estos altercados máximos en la Feria de Abril, cuya base es comer y beber hasta reventar?

PD: Posteriormente a los hechos, el facebook, el twitter y el whatsapp de todos los sevillanos se llenó con la cara de tres jovenes, su perfil de instagram y todos sus datos personales. Desde su nombre hasta en qué equipillo de barrio jugaban al futbol pasando por donde vivían. Amenazas es lo más bonito que recibían. Más de 3000 comentarios tenía la foto en instagram y pos supuesto el 99% eran de la misma índole. Dos días después de acabar la Semana Santa, la policía tiene que aclarar que son inocentes y que la foto fue subida a la red social posteriormente a los hechos. Pero la gente quería un culpable rápido al que linchar, y valía cualquiera. ¿Cómo vuelven a salir a la calle estos imberbes?

Tenemos lo que nos merecemos.

Última modificación: 21 Abril, 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: