El timo de las escuelas Waldorf

Escrito por | Mapaternidad

Me va a costar años de vida escribir estos post, pero prometí a mi viejo maestro usar mis poderes para el bien. Así que hay que hacer de tripas corazón.

¿Por qué meterme en este berenjenal? Porque las escuelas Waldorf existen, existen en España aunque están legalmente prohibidas. Existen porque se amparan en limbos legales como autodenominarse escuelas extranjeras. Y porque al final, como siempre, los afectados son niños indefensos ante la estupidez de sus padres biológicos y la inacción del Estado.

En este capítulo vamos a tratar del origen de todo este vertedero monumental. Y para ellos tenemos que hablar de un austríaco muy fumado que se sacó de la manga una pseudomedicina, una agricultura y un sistema educativo.

 
Ustedes confiándome a sus hijos y yo aquí con estos pelos

El creador de la antroposofía, la tontería en la que se basan estas escuelas, es Rudolf Steiner. Un hombre de buena familia de entre los siglos XIX y XX  que se hartó de estudiar para quedarse con lo peor de cada rama que tocaba. Un puntito nacionalista por Fitche, un puntito misticista por Goethe y un puntito de racismo por el tema del superhombre de Nietzsche. Todo un figura el hombre, con un culo de mal asiento que le llevó directamente al ocultismo/espiritismo, típico de su tiempo, que lo induce a acabar uniéndose a la Sociedad Teosófica. Una secta de flipados, que hoy día habrían fundado el club de fans de Iker Jiménez, liderados  por Helena Blavatsky. Una rusa que estaba igual de tocada que nuestro amigo Rudolf. Pero claro, Steiner era un tío con proyección. Así que un día se dijo a sí mismo ¿Porqué formar parte de una secta cuando puedo yo liderar la mía?” Y así nació la antroposofía.

La antroposofía es una amalgama de cosas, no puedo definirlo de otra forma, en las que tenemos el típico nacionalismo que dio origen al régimen nazi, misticismo, palabras guays tipo “chakras”, y trocitos de cristianismo apocalíptico poniendo siempre a Jesús de Nazaret como ejemplo  pues tomaba el relato bíblico como históricamente fidedigno.

A este pastiche hay que sumarle sus propias invenciones “espirituales”.

– La verdad no existe, es una creación del alma humana y cada cual ha de encontrar la suya (inconcebible cuánto daño ha hecho esta idea de la “verdad relativa” a nuestra sociedad)

– El ser humano está formado por cuerpo, alma y espíritu.

– El alma humana se ve afectada cada semana según la posición de los astros.

– Existe el karma y la reencarnación.

Añadan ustedes a la receta la construcción de templos, la negación de la teoría de la evolución o teorías racistas sobre el origen del hombre y en especial de la raza “blanca” (me cuesta hasta escribirlo).

Pues con todo esto en la cabeza, conoce a un rico dueño de una fábrica de cigarros de Stuttgart, la fábrica Astoria-Waldorf (¿les suena?) y de ahí nace un sistema educativo. Pero eso, será historia de otro post.

Y no me miren con esa cara. Ya les avisé lo loca que estaba esta gente.

Última modificación: 8 junio, 2017

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