Tipos de pijos, la tribu urbana más vieja de todos los tiempos

Escrito por | Actualidad

Veréis, hay un tema que a mí me tiene muy a vueltas desde que entré en el colegio en el que estudié: los pijos.

Os voy a ahorrar los detalles pero el caso es que en él se concentraban muchos tipos de pijo distintos cuya existencia yo ignoraba por completo.

Desde entonces tuve que aprender a distinguirlos y lo más importante: a sobrevivir entre ellos.

Hoy os hago un breve resumen de un par de tipos de pijos, por si alguna vez os veis necesitados de ayuda para identificarlos y catalogarlos.

Comencemos por los dos tipos que más inquietud me generan: El Pijo Vaticano y El Pijo Quiero Y No Puedo.

1. El Pijo Vaticano, El Señorito Andaluz, El Gominas o El Castellanos.

Este pijo es muy fácil de reconocer por su uniforme:
– Pelo larguito pero sin pasarse que para eso están Los Greñas, eso es más un tipo Beatle , a ser posible que caiga sobre los ojos y según la ocasión, puesto de gomina hasta las trancas.
– Camisa con sus iniciales, no sea que en la lavadora de casa se confundan con las del padre o los dieciséis hermanos.
– Cinturón con la bandera de España.
– Pantalones chinos con pinzas.
– Zapatos castellanos, naúticos o en verano, alpargatas.
– Relojón clásico pero de marca.
– Pulserita con la bandera de España.
– Cadenita de oro con cruz o escapulario, a elegir.

 

Un Señor pijo. Con su Barbour, su pelo Beatle y su relojón.


 

Un jovenzuelo pijo, también conocido como “señorito Andaluz”.

No les veis la cadenita, los chinos ni los Castellanos pero os prometo que están ahí.
El largo del pelo así es ideal más ya son greñas.

 

Este pijo lleva una vida aparentemente normal de aperitivos, paddle, paseos por la sede de Génova y fiesta con los amigos.
La realidad es más complicada: coca, alcohol a gogó, estampar el cochazo de papá en alguna calle céntrica, irse de señoritas de compañía un mínimo de una vez por semana, fetiches raros, aversión por los gays, lesbianas e izquierdosos y por los suburbios y la gente marginal en general.
Ellos son la crème de la crème y deben relacionarse con su gente de su misma posición para preservar  y perpetuar su especie.
La mujer es un ser inferior que sirve para llevar la casa, parir y poco más. No, ni siquiera para el sexo, para eso están las profesionales, cuantas más mejor. La suya en la cama modosita y sosita, decente.
Este tipo de pijo entre semana y los sábados hace lo que se le viene en gana porque para eso es El Hijo De Dios y él hace siempre lo que le sale de los cojones porque es un macho Alpha y como tal ha de comportarse.
El Domingo va a misa de 12, se confiesa y se arrepiente de sus pecados y al salir toma el aperitivo con los amigos de la parroquia. El Domingo es día de guardar y como además están de bajón por los copazos y el polvo mágico están para pocas alegrías. El Lunes ya es otra cosa, vuelta a empezar. Total el Domingo le van a perdonar todos los pecados o sea que de Lunes a Domingo aprovechemos y pequemos a placer y el Domingo Dios proveerá.

La Pija Vaticano también tiene uniforme:
– Media melenita lisa y a mechas con raya lateral, cuanto más lateral, mejor.
– Gargantilla de perlas pequeñitas pero buenas, que son regalo de una tía por la Primera Comunión.
– Cadenita de oro con cruz o escapulario también.
– Camisa entallada pero un poco grande, marcar es de guarras que van por ahí provocando.
– Vaqueros de tiro medio (las Bragas Cristianas son para la intimidad, no para que las vea cualquiera) y rectos.
– Naúticos o manoletinas, de tacón nada.
– Maquillaje el justo y necesario, sin estridencias y sin resaltar nada que la belleza natural es la del corazón de Cristo.
– Bolso de marca pero clásico.
– Tanto en su versión femenina como masculina, los cuellos de la camisa levantados pero sólo por detrás. Levantarse del todo el cuello de la camisa es de malotillos.

Esta mami pija lleva tacón pero se lo perdonamos porque lleva chaleco modelo Jara Y Sedal Otoño Invierno 1990-1991.

 

La típica mami pija arreglá para ir a algún evento.

 

¡Ay, qué parejica pija más mona! Como Dios manda los dos.

 

Imprescindible tener al menos dos hermanos pero cuantos más, mejor. Diez, doce, catorce. Los que sean pero muchos.

Estos pijos en Madrid nos los encontramos en Pozuelo y Argüelles. No, los del Barrio De Salamanca son un híbrido de pijos de estos y de pijos fashion de los que ya se atreven a ser un poco más modernos (un pañuelo en la americana, unos zapatos que no sean los anteriormente mencionados, una pulserita que no sea de la bandera de España, etc).

Típicos nombres de Pijo Vaticano:
– Jose María (Chema, Chemita)
– María José (ante todo originalidad)
– María Laura
– Francisco (de Paco nada, en todo caso Fran)
– Cualquier nombre de mujer + María (que es la Madre de todos)
– Cualquier nombre de hombre + María (ídem) o José (que es el ‘padre’ de Cristo)
– Joaquín (que suena muy a nombre de futuro padre pijo y de paso cuando riñes al crío, de pequeño, suena muy rotundo: Joaquín ¡estate quieto ya!, ¡Joaquín a comer, cómo tenga que repetírtelo otra vez, verás!, ¡Joaquín haz el favor de llamar a la Yaya Fuensanta ahora mismo y felicitarle su onomástica! Ah, los niños pijos con este nombre no tienen diminutivo, ni Jota, ni Quim, ni Quini, ni gaitas. Eso es de gente cutre).
– Alberto (Tito)
– Luis, Pedro, Rodrigo… nombres de estos de toda la vida.
– Borja (of course)

2. El Pijo Quiero Y No Puedo o No me privo de nada pero tengo la nevera vacía y en casa usamos velas en vez de lámparas. También denominados Pijos Aparentes.


A mí estos me dan más penica aún si cabe porque viven sin vivir en ellos. Su vida se basa en ver qué tienen los demás y querer al menos, lo mismo. No importa si las cosas son de marca de La Milla De Oro o de marca de Mantero De Sol, el caso es que haya un logo a ser posible, visible.
El tinte en la peluquería a la que va Mar Flores, que no es donde mejor te lo hacen ni el sitio más barato pero eh, que ahí va la Mar Flores y eso da mucho caché y no hay tinte en el mundo que lo iguale. En la caja negociarán un poco (o un mucho) a ver si les pueden hacer un descuentillo por familia numerosa, por venir de parte de Fulanita o Menganita, porque ya verás como te voy a traer un montón de clientas, todas mis amigas van a querer venir aquí, etc.
Estos tienen deudas por doquier: en el dentista de los niños, deben dos letras del coche, seis meses de comunidad, en el super ya los han puesto en la lista negra desde hace años y no les fían… pero el cochazo lo conducen. El bolso de marca, sea auténtico o no, lo llevan. A Baqueira a esquiar no pasan una temporada sin ir. El barquito en Marbella también lo tienen. Los niños tienen clase de paddle, tenis, vela, equitación y Alemán (pero a la profesora particular lo de pagarle era verde y se lo comió un burro, van a regartearle el precio todo lo que puedan y más y te pagarán lo que quieran cuando quieran, ni al final de cada clase, ni a final de mes, ni la cantidad estipulada. La voluntad).
A la interna ya ni se plantean pagarle, la pobre se queda porque al menos tiene habitación y con suerte todos los días hace una comida.
Estos pijos no tienen uniforme definido, es una cuestión de ir a la moda, con marcas y que se sepa.
Tampoco tienen zona concreta, te los encuentras en Madrid centro y en Leganés, por toda la geografía española y mundial.

Un icono de elegancia y glamour: La Lomana. Hay que imitar todos sus estilismos como sea, así haya que comprarse clones a 10€ en los Manteros de la ciudad.
El pelo bien fritito a decoloraciones, el autobronceador con alegría (si puedes tostarte a pleno sol hasta que se te quede la piel como cuero, mucho mejor) y bien de brilli-brilli y de joyeríos.

Típicos nombres de Pijo Quiero Y No Puedo:
– Patricia (no sé por qué pero así es) – Patri.
– Daniella – Dani
– Martina (lástima que el Klein no se lo puedan poner también) – Tina
– Carlota – Carli
– Koke, Kuka, Nano, Junior, Tato y demás diminutivos absurdos.
– Lola (si puede ser Lolita mejor. Pero no la de Sarandonga, Lolita en plan “Loulou, oui, c’est moi; le nouveau parfum pour elle de Cacharel”).
– Kitty, Cuki, Keka, Kiki, Caty, Titi, Tuli, Graci y demás diminutivos igualmente gilipollescos.
– Olivia – Lilly
– David (si se le puede incluir el Beckham, mejor que mejor), pronunciado deivid, con su correspondiente diminutivo Dei.
– Álvaro – Alvarito
– Raúl – Raulito
– Christian
– Anaïs (Anaïs, encore un parfum de Cacharel)
– Cristina –  Crisi / Crisy

Y hasta aquí por hoy que me estresa mucho hablar de este tipo de gente, me entra como angustia, ansiedad, qué sé yo.
Que yo también soy pija, si no digo que no, quien más quien menos hoy en día algo tiene de pijo y quien diga que no, miente vilmente (os estoy viendo con vuestros iPhones, iMacs, MacBook Pro’s, iPad’s, cámaras DSLR, deportivas último modelo, etc., ¿eh? No me engañáis, pijillos disfrazados de hipsters o de alternativos).
Pero yo es que soy Pija Cutre. A mí lo que me gustan son los trapos a 3€ de Primark, meterme los mercadillos y buscar y rebuscar y encontrar gangas, cortarme yo sola el pelo y pegarme un trasquilón del diez y en señal de protesta no cortarme el pelo en dos años; llevar las Converse con más mi*rda qu’ el palo’ un gallinero y prefiero gastarme los dineros (los que superan los 20€) en libros, conciertos, música, comer en sitios buenos y ese tipo de cosillas.
Bueno y también soy un poco Pija Mala Leche porque escribo aquí regularmente y pongo a parir a todo bicho viviente pero eso es más un hobby, normalmente no voy por la calle ni por la vida examinando y juzgando a todo el que me cruzo. Es más una terapia para que no me empeore la úlcera que otra cosa, de verdad. No soy mala persona -bueno, un poquito sí pero es que ser siempre bueno es harto aburrido-.

Si queréis que la saga continúe, no tenéis más que decírnoslo en comentarios y así se hará.

Última modificación: 25 mayo, 2017

3 Responses to :
Tipos de pijos, la tribu urbana más vieja de todos los tiempos

  1. Natalia dice:

    Que definiciones más exactas! De los segundos conozco ufff muchos muchos, es más, uno de mis hijos es un Alvarito y tenemos cuatro, por lo cual para muchos parecemos del opus aunque no pisamos una iglesia ni para un bautizo.
    Los primeros son los de “A Dios rogando y con el mazo dando”, pero los segundos…Que pena vivir toda tu vida en apariencia. En fin, que tiene que haber de todo.
    Me he reído mucho con los nombres. Muy bueno.

    1. Elisabeth Morelme dice:

      Si es que ya lo decía en el artículo: todos tenemos un pijo de algún tipo durmiendo dentro 😉
      También te digo, una cosa es que te gusten los niños y tenerlos por eso y otra es tenerlos al tuntún como los pijos del primer tipo. Pero ya sabe, “los que mande El Señor”…
      Me alegra mucho que te haya hecho reír, ¡que tengas buen día, Natalia!

  2. JNS dice:

    BUENISIMOOOO!!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: