Tú, racista: Jódete

Escrito por | Actualidad

Barcelona se ha teñido de sangre.

Muertos y heridos de diferentes nacionalidades son llorados por sus familiares mientras a nuestros políticos les ha faltado tiempo para hablar de cosas de políticos con los cuerpos aún calientes.

Son dignos políticos nuestros. Con las heridas, literalmente, aún abiertas, podíamos todos asistir al debate sobre la necesidad de mostrar nuestros muertos por las redes sociales a los cuatro vientos.

Para mí, y seguramente para otros, la respuesta es fácil.

NO

Pero no me gusta quedarme en eso. Argumentémoslo.

Sentemos ciertas bases primero. En España hay gente racista. No pasa nada. Peor están en USA, pero que en España las hay. Son la típicas que hoy día te dice que “si por querer (introduzca aquí lo que desee) soy racista, pues soy racista”. También tenemos la versión “es que te hacen hacerte racista”… no, usted ya era racista antes, la diferencia es que cree que ahora va a estar mejor tolerado.

Pues a ese tipo de gente en España antes le daba por el sudamericano. Ahora tienen otro objetivo, el moro. Y voy a hablar así, sí. Porque es como ellos hablan. Si no sabrían ni situar Damasco en el mapa, ¿qué importa cómo llamen a la gente si usen el termino que usen es para ofender? Bueno, pues este tipo de gente tuvo un problema serio hace un tiempo. Y fue este.

Me van a consentir que ponga una ilustración en vez de la imagen. Pero creo que todos vimos la foto.

El cadaver de un niño ahogado en una playa. Un niño que venía huyendo del horror, precisamente del mismo horror que se vivió hace nada en Barcelona. Esta imagen fue un problema muy gordo para los racistas de turno. Porque es muy fácil cargar contra el inmigrante. Pero gracias a esa foto, fue necesaria por desgracia, la dialéctica cambió. Pasamos de “inmigrantes” a “refugiados”. Y ya no era tan fácil arremeter contra niños que huyen de la guerra. De hecho, habrán podido comprobar mil veces como se empeñan en intentar demostrar que entre niños y ancianos se cuelan terroristas. Lo que sea con tal de no tener aquí más moros.

Las imágenes son poderosas. Cambian lenguas y mentes, como hemos podido comprobar. Esto no es nuevo. Desde que el reportero pudo moverse a donde estaba la acción, la imagen se convirtió en un arma.

Cualquier imagen de las Olimpiadas de 1936 es un buen ejemplo de ello.

El racista, desde su mente retorcida, argumenta hoy día que si ellos tuvieron que tragarse la foto de un niño muerto en la playa, ahora, aquellos que entendemos la diferencia entre un refugiado y un terrorista tendríamos que tragarnos la imagen de nuestros muertos en Barcelona. Por que en su mente, los que no culpamos a todos los moros somos igual de culpables que los moros. Esa gente ha muerto por nuestra culpa.

Pues bien, señor racista mío que lee esto. Cuando miles de personas se tiraban al mar a la desesperada huyendo de los terroristas que usted y yo tanto odiamos, mirábamos hacia otro lado. No hacíamos nada. Ni cuando una marea humana llegó hasta las puertas de nuestras casas suplicando clemencia nos importó. Sencillamente construimos muros y les dimos dinero a otros moros hijos de puta para que los tuvieran allí lejos. Eran moros, pero eran nuestros hijos de puta. Entonces un niño murió ahogado, entre muchos otros, y los políticos tuvieron que hacer el paripé de que acogían refugiados. Pero el caso es que a usted se le jodió el discurso.

¿Sabe usted por qué esa gente huía en desbandada? Porque los terroristas, conscientes mucho más que usted del poder de la imagen, no dudaban un ápice en mostrar decapitaciones, gente quemada viva, defenestraciones… y como no hicimos nada, tomaban ciudad tras ciudad sin oposición. Ahora cuesta vidas y vidas de soldados retomarlas. Soldados moros por cierto. Son ellos los que están luchando y venciendo al terrorismo.

Pero eso a usted no le importa. Usted quiere tirarle a la cara el cadaver de un niño a alguien porque es lo que siente que a usted le hicieron.

Añadamos el dato de que apenas el 2% de las víctimas por terrorismo yihadista ocuren en territorio occidental. La gran inmensa mayoría son musulmanes que mueren en paises de mayoría musulmana. De esos de los que los refugiados huían, ¿le suena?. Pero usted se empeña en ayudar a los terroristas. Para que el miedo, el terror, y la idea de que estamos jodidamente asediados en una masacre constante por culpa de los moros cale entre la población, y así, usted se sienta más cómodo a la hora de poner sobre la mesa su discurso racista aunque con él esté dando una ayuda fundamental al enemigo que dice querer rechazar.

El caso es que se que toda esta perorata es inútil. Usted no va a cambiar de opinión. Y se va a apuntar a cualquier carro xenófobo que pase. Así que como soy muy consciente de que toda su retórica tiene un componente patriótico, le voy a pedir una cosa. No me haga usted caso a mí, si no a los cuerpos de seguridad de su propio pais.

 

 

Última modificación: 21 agosto, 2017

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