Yo tuve una jirafa Sophie

Escrito por | Mapaternidad

Sí, Sophie fue mi debilidad durante mucho tiempo, concretamente hasta que la perdí no recuerdo cuándo.

La quería tanto que me la llevé a Mallorca de viaje de novios.

Realmente se la compré a mi hijo, pero en casa todos la queríamos.


Lo mismo participaba en la elaboración de unos muffins de chocolate, que se venía con nosotros de cena.

Todos éramos felices, hasta que Piñi irrumpió en nuestras vidas. Yo también la adoraba y eso a Sophie no le gustó nada.


En un principio, tomaban el café juntas, más que nada de forma forzosa. Pero no tardaron en llegar las primeras discusiones, en las que otros muñecos tuvieron que intervenir.

Un día, llegó la sangre al río y Piñi estuvo a punto de morir a patas de Sophie. Por suerte, la descubrimos a tiempo y pudimos evitarlo.


El propio Ferny trató de resolver la situación, citándolas a ambas, pero las aguas no volvían a su cauce.


La situación en casa cada vez era más tensa y el ambiente era irrespirable.

Hasta que, un día, nos dimos cuenta de que Sophie no estaba. La buscamos y rebuscamos por todas partes, pero no había ni rastro.

Y la vida siguió, con Piñi como protagonista indiscutible, feliz porque ya no tenía que andarse con cuidado.

Pero un día… ¡Sophie apareció en las noticias y vimos dónde estaba! ¡Envuelta en una desagradable polémica!

Entre otras cosas, fue acusada de lo que en Asturias venimos llamando ser una gocha.

Y es que una madre, alertada porque Sophie apestaba, decidió destriparla y al darle muerte se encontró con esto:

Escalofriante, ¿verdad?

Pronto, los creadores de Sophie salieron en su defensa, puntualizando que su finalidad no era meterla en el agua, pero el daño ya estaba hecho y la pobre Sophie, que tan buenos ratos nos había dado, había quedado completamente desacreditada.

De hecho, yo quería volver a comprarme una por sentimentalismo, pese a que mi hijo ya tiene a buenos tiempos la boca entera, y lo dejé en stand by.

Entonces, mi amiga Merce decidió deleitarnos en Mamamifera con el indiscutible producto estrella de la puericultura actual: 

LOS MATCHSTICK MONKEY


Os han gustado, ¿eh? A mí me enamoraron desde el primer momento.

Para empezar, son mucho más higiénicos que Sophie, ya que al carecer de agujeritos es imposible que críen moho y otras guarradas. De hecho, se pueden congelar para ayudar a los niños a aliviar las molestias de la dentición.

Están indicados para niños de 3 meses a 3 años (no entiendo por qué no hacen alusión a las madres de 33 años, pero bueno) y son FDA approved anda BPA free.

La parte trasera de la cabeza del monito hace las veces de cepillo de dientes y, asimismo, sirve para aplicarles a los peques gel calmante en las encías.

¡Y es que es mucho más que un mordedor!

Después de un rato indecisa entre el rojo y el naranja, me decanté por el segundo. Imak, lo he bautizado y ya le he dicho a mi hijo que se lo prestaré cuando saque a Piñi de la hucha de mi Primera Comunión, donde la introdujo descabezada y no hay forma de sacarla.

Pero es igual, él me coge al mono diciendo que es suyo, pero cuando tiene que hacer otra cosa, me lo coloca en la estantería: “Mono tuyo”.

Ya lo sé, os acabo de crear una necesidad, pero no podía dejar de compartir con vosotros esta monería; y nunca mejor dicho.

Última modificación: 4 noviembre, 2017

2 Responses to :
Yo tuve una jirafa Sophie

  1. Opino que el cuerpo de Sophie se encontraba en un estado tan deplorable por haber llevado, presuntamente, una alimentación rica en azúcares y un estilo de vida sedentario.

    1. Lady Cat dice:

      Jajajajaja y probablemente fumaba a espaldas de los niños xD

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