¿Tengo una “cita”? ¿Qué es una cita?

Escrito por | Sexo

Hoy vengo con una entrada de las que les gustan a Uds., Señores míos.

Que si escribo de algo serio no me hacen pajolero caso, solo (sin tilde, ok, lo acepto. PERO no me verán jamás escribir ni decir iros, por ahí sí que no voy a pasar, desde ya se lo aviso) me leen Uds. cuando hablo de chorradas.

Pues aquí les va una, les ruego que si la leen, opinen. Ya que les doy lo que quieren y aireo mi vida personal por internet, al menos denme consejo, no sé, algo.

Resulta que hay quienes, como yo, llevamos un porrón y medio de años apartados del fascinante mundo de las citas.

Lo del porrón de años es más o menos figurado, que luego se piensan Uds. que tengo cuarenta años y ocho hijos y miren, ni lo uno ni lo otro. Me queda muuucho aún para los cuarenta, no se pasen.

Total, que por el motivo que sea hace equis o más que no te ves metido en el sarao de tener citas.

Lo estaba comentando con una amiga que, si bien tiene experiencia en el tema porque lleva un par de años que no para, me ha espetado, al contarle que quizás quedaba a tomar algo con un chico, que tenía una cita. ¿¿¿Perrrdooonaaa??? Una ¿qué? ¿Una cita? ¿YO? Vamos, ni loca.

Verán, para mi amiga quedar con alguien del sexo que te atrae es una cita. Automáticamente. ¿Eres hetero y quedas con un chico? Eli, tienes una cita.
No, no, no, de eso nada.

Para mí, quedar a tomar algo con un chico (o incluso para ir al cine, a cenar, a lo que sea), no es tener una cita. Es, simple y llanamente, quedar.

Entonces, ¿qué es una cita para ti, Eli? Pues muy fácil: tener una cita es quedar con alguien que me gusta.

Cuando tienes una cita, tienes mariposas en el estómago, ¿no? No sé, pregunto porque, como les digo, yo eso de quedar con un chico que me gusta hace eones que no lo hago y ya no me acuerdo de lo que se sentía ni de lo que se hacía.
Vas nerviosilla al sitio. Analizas cómo te mira el chico, cómo de cerca está de ti… te preguntas si te va a intentar besar en algún momento… ¿Era eso, no? Les ruego me iluminen porque estoy perdidísima.
Y yo esas cosas cuando quedo sin más no las tengo en cuenta, no estoy nerviosa, no me fijo en si el chico me mira mucho o poco, no espero que me bese en ningún momento ni tengo yo misma intención ninguna de besarlo…

En ningún caso es esto una cita para mí.

Ni esto.

No, esto tampoco.

¿Cómo diferencias entonces cuando tienes una cita de cuando no? Esto es complicado. Supongo que depende del tono en el que se habla de quedar. Para que no haya lugar a error, cuando voy quedar con un chico sin más y quiero que le quede claro que no voy a cazar, sólo para verlo un rato, contarnos las vidas, etc., suelo sugerir tomar algo. Tomar un café, un té, un smoothie, una cerveza, por mí como si te quieres tomar una botella entera de absenta. Pero algo así desenfadado.

En el caso de que estemos hablando de una peli y los dos queramos verla, la idea no es mala: quedar, quedas… pero no tienes que estar hablando cincuenta horas (a no ser que luego surja picar algo o cenar).

Y eso de cogerse de la manita y tal en la sala es muy teen, que ya vamos teniendo una edad. A parte de que a mí en el cine es muy difícil pescarme una mano porque tengo la derecha sumergida en las palomitas y la izquierda en las gominolas. Si tuviera ocho brazos como los pulpos, tampoco sería factible lo de cogerme desprevenida: emplearía mis ocho manos adicionales en comer nachos, patatas fritas, chocolatinas y toda comida hiperultramega procesada que exista.

Ya cuando tienes confianza con el chico y lo puedes considerar tu colega o incluso tu amigo, puedes proponerle ir a cenar, al teatro, a ver una peli en tu casa comiendo pizza…, lo que sea, que se supone que no se va a confundir.

Moi en el cine.

¿Cómo lo haría si hubiera quedado a tomar algo, al cine y a cenar rollo desenfadado con un chico y me empezase a gustar y quisiese pasar al nivel cita? Pues miren Uds, ni la más remota idea, tengo.

Ya les he dicho que estoy totalmente desentrenada en este tema, tanto que a veces he propuesto tomar algo y la otra parte se lo ha tomado como una cita y vice versa: he ido a una cita pensando que iba de colegueo, sin que se me pasase ni un momento por la cabeza que a la otra persona le podía gustar. Y cobra que me he llevado.


Esto SÍ es una cita.

Esto también.

Sí, tengo una obsesión con la playa, adoro la playa, amo la playa, ¿pasa algo?

(Hablando de cobras, ¿sabían Uds. que las cobras PICAN? De ahí su movimiento rápido y en seco hacia adelante, para PICAR, como la cobra gay.

¿Han visto Uds. Matrix? ¿Cómo Neo se aparta hacia atrás hasta casi partirse la columna vertebral esquivando balas?
Ok. Teniendo esto en cuenta, ¿por qué a APARTARSE le llaman “hacer la cobra“?
DE TODA LA VIDA DE DIOS Y DEL SEÑOR, METERLE EL MORRILLO A ALGUIEN HA SIDO HACER UNA COBRA Y APARTARSE CUANDO TE HAN IDO A BESAR, HACER UN MATRIX. ACLÁRENSE, QUE SE ESTÁN LIANDO Y DE PASO NOS LÍAN A LA POBRE CHENOA Y A MÍ).

Esto es hacer “una cobra”: meter el morro y picar.

Moi intentando sutil y delicadamente evitar una cobra: Neo en Matrix TO-TAL.

Pues eso, que a veces no sé discernir cuándo tengo una cita y cuándo no.
Así pues, hombres del mundo que me puedan estar leyendo y a quienes alguna vez les haya dicho o les vaya a decir que quedemos: en principio no les estoy ofreciendo que tengamos una cita. A no ser que les diga que nos vamos a cenar a la torre Eiffel o algo así un poco extra fancy, no es una cita. No, coger unos mojitos, unas pipas e ir a la playa por la noche a hablar de todo y de nada, para mí no es una cita. No, ir al cine tampoco. Ni ir al Retiro a patinar.
En principio, para mí, nada es una cita.

Hombres del mundo que quieran o vayan a tener ganas de tener, en algún momento de esta vida, una cita conmigo: déjenmelo claro que si no, ya ven Uds. que no me entero.

Si quieren Uds. quedar conmigo en un plan que no sea exclusivamente de colegueo y amistad, me avisen, por favor. No tengan miedo de asustar, no me asusto fácilmente y agradezco muchísimo la sinceridad y la claridad: tanto para que me digan mira, no me gustas ni un poco, es que ni como colega; tanto como para mira, me gustas, yo no te veo solo como colegui.
De verdad, póngamelo fácil, por favor. Que si no me lío y es peor para todos.

Y por cierto, esto aplica no solo a mí, a todo el mundo. No tiene nada de malo decirle a nadie oye, me gustas, me atraes. Poner las cartas sobre la mesa. Así nos ahorraríamos muchos malentendidos y muchos quebraderos de cabeza.

Pero de por qué deberíamos ser más claros y explícitos cuando nos gusta alguien y cuando no, les hablaré en el siguiente post.

PD: Como habrán Uds. comprobado, cualquier actividad conmigo implica comida. Más o menos, así es. Soy una delicada damisela de refinados modales pero qué quieren que les diga, soy una delicada damisela de refinados modales real: me gusta comer y como por dos. Si algún día me cambia el metabolismo y se me ralentiza, miedo me da. Podría llegar a pesar 200 kg. en una semana. Gracias Universo por darme un agradecido metabolismo rápido.

Última modificación: 21 Julio, 2017

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