Jaime Peñafiel, ese hombre que odia a todo el mundo

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Jaime Peñafiel, licenciado en Derecho y Periodismo, que, a sus 85 años, se cree con notoriedad para seguir dando lecciones al personal.

Es un señor que se debe de pensar que vivimos todavía en la época del Despotismo Ilustrado y que a los Reyes hay que hacerles la pelota (aunque, por lo que se ve, a él no le ha funcionado mucho, porque está resentido con toda nuestra Casa Real).

A la reina Letizia siempre la insulta. De una forma fina, eso sí, porque este buen hombre al menos vocabulario tiene, se nota que ha estudiado. Siempre nos recuerda que es nieta de un taxista, como si eso fuera algo malo o digno de ser olvidado.

A la anterior relación del hoy rey, entonces príncipe, la modelo noruega Eva Sannum, también la dedicó palabras muy bonitas, sobre todo después de que se intentara hacer oficial la relación cuando fue acompañando a Felipe de Borbón, a la boda de Haakon y Mette-Marit de Noruega. Esta última igualmente tuvo el honor de ser calificada por él, también porque según Peñafiel una reina no puede tener pasado y esta muchacha para su gusto tiene mucho. Que mire usted, ¿sería más adecuado que Felipe, rondando los cuarenta, desposara a una joven de 18 años cual Lady Di, sin la madurez ni preparación académica ni emocional suficiente, para que careciera de pasado? Porque hoy en día, con 30 años quién más, quién menos… Por poco que sea… Va con los tiempos.

Una de las frases hacia Eva Sannum, es que una futura reina además de no tener pasado, no puede haber posado en bragas para el resto del mundo por mucho trabajo que sea… En fin, como si ella hubiera pensado “ay no, no voy a aceptar el trabajo de posar en ropa interior, no sea que un príncipe se enamore de mí y sea un escándalo”.

La última víctima de sus críticas ha sido Meghan Markle, hasta hace unos meses actriz estadounidense (nótese para el seguidor susceptible que esta vez he puesto correctamente la nacionalidad), y que desde el sábado 19 de mayo es la flamante Duquesa de Sussex, después de contraer matrimonio con el príncipe Harry de Inglaterra, (nieto de Isabel II y sexto en la línea de sucesión al trono). Por si queréis leer la crónica completa aquí os dejo el enlace, pero ya en las primeras líneas la llama mestiza afroamericana, y un poco después dice que es tremendo que en las monarquías, no sólo entren plebeyas y/o divorciadas, sino que también están entrando mestizas.

Y yo me pregunto, ¿en qué año se piensa este hombre que vivimos? ¿Aún no se ha dado cuenta que estamos en el siglo XXI y que, aunque algunas instituciones tarden en avanzar, tienen que hacerlo porque la sociedad avanza?

Lo de casarse por cuestión de Estado, ya quedó atrás, al menos en Europa. Lo gracioso del asunto es que habla de vulgaridad en la monarquía un señor que publicó fotos de un hombre moribundo diez años después de su muerte, cuando durante su vida se había dedicado a hacerle la pelota todo lo que pudo y más… (por si no lo sabéis, fueron las fotos de Franco agonizante, que a pesar de todo, opino que nadie se merece ser retratado en ese estado y mucho menos que se publiquen tiempo después para hacer publicidad de tu revista y que la gente la compre).

Él, que habla de pasado, debería pensar en estas cosas, y sobre todo dejar de criticar actitudes ajenas, cuando se ve claramente que lo hace por resentimiento y por el enfado, de pasar de ser una persona cercana, de ese grupo de “cortesanos” a los que él ahora también critica, a ser un “abandonado”.

Despecho es lo que tiene, mucho despecho.

Y le pese lo que le pese, sus prejuicios están más cerca de morir con él que de volver a condicionar y a destrozar Sartorius. Porque las divorciadas, mestizas, madres solteras, hijas de divorciados y modelos, no son menos persona que este señor. Si acaso más, por no acercarse siquiera a su bajeza moral.

Última modificación: 23 mayo, 2018

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