La manipulación como táctica equivocada

Escrito por | Actualidad

Según la RAE, la manipulación mental se produce cuando un individuo o grupo de individuos ejerce una toma de control del comportamiento de una persona o de un grupo, utilizando técnicas de persuasión o de sugestión mental, en busca de eliminar las capacidades críticas o de autocrítica de la persona, esto es, su capacidad de juzgar o de rehusar informaciones u órdenes.

¿Es tan fácil manipular mentalmente como parece?

Pues visto lo visto, sí. A mí nunca se me ha dado bien hacer ver a los demás lo que yo quería que vieran, yo era más de seguir a las masas y de, a veces, dejarme llevar, pero a medida que ha ido pasando el tiempo, he aprendido a saber qué quiero yo, independientemente de lo que otros quieren, y a juzgar yo a los demás usando como base mi propia opinión y mi juicio, que la relación de dos personas no me influya en mi relación con ellas por separado.

Soy del tipo de persona que piensa que es mejor “caer en gracia que ser gracioso”, y es que nunca he soportado a aquellos que intentan hacerse los graciosos para caer bien. Los miro mientras lo hacen y pienso que hacen el ridículo, porque a este tipo de gente se les ve el plumero.

No sólo utilizan las artimañas de ser graciosos, o de poner buenas caras para ganarse a los demás, sino que saben perfectamente “comer la oreja” y regalarles los oídos, cosa que a todo el mundo le gusta, y claro está, si me dices cada día lo bien que te caigo y lo buena gente que soy, al final me voy a terminar creyendo y es una forma de manipular.

Cuando llegué a este mundo, inocente y sin tener ni idea de lo que había tras todo este mundo de pañales y baberos, una desconocida por entonces, y amiga ahora, Idoia, me dijo: “Ten cuidado, que los lobos se visten con piel de cordero”. Llevo esa frase grabada a fuego, y cuánta razón tenía, cuánto he aprendido desde aquellas palabras. Es verdad eso de que no es oro todo lo que reluce, y es que ni en el día a día viviendo puerta con puerta sabes bien como es una persona.

Es fácil la manipulación para hacer ver a otros lo que tú quieres que vean, pero lo bonito está cuando la otra persona no se deja manipular, cuando se crea su propia opinión y, sobre todo, cuando se olvida de los demás y se centra en su propia relación.

A veces, como todo, nos dejamos llevar, nos duele cuando a alguien a quien queremos le hacen daño y a la otra persona, incluso sin conocerla, la puedes maldecir 1000 veces, y es normal, pero, ¿y si resulta que estás equivocada y que es la otra persona la que está haciendo daño? Pues también tienes el derecho a equivocarte y rectificar, porque rectificar es de sabios.

Mi consejo es que nunca te crees una opinión de alguien tras lo que otros te digan, créatelas con tus propias pruebas y con tus propias opiniones, y si te equivocas que sea por tí, y no por la influencia de nadie.

Conoce a la persona más allá de una fachada, intenta llegar dentro, a donde no todos pueden. Seguro que ahí, en ese hueco, está la mejor persona que puedas creer. No te quedes en una cara bonita, no te quedes con lo que te dicen, con lo que se comente, o con lo que ves en una primera impresión, quédate con lo que te de, con lo que te llene, con lo que de verdad te demuestre. Las opiniones que te pueden crear los demás te van hacer perderte a bellísimas personas.

¡NO seas tonto!

Última modificación: 14 enero, 2018

One Response to :
La manipulación como táctica equivocada

  1. Natalia dice:

    Muy clara y realista. Hay mucho manipulador suelto campando a sus anchas y es una pena porque son personas que al final se quedan solas ya que cuando el “manipulado” se da cuenta sale corriendo. Me quedo con el final, hay que conocer a la personas por dentro y por uno mismo.

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