Métodos de estudio

Escrito por | Mapaternidad

Tengo una alumna de 1º de bachillerato muy aplicada y responsable, a quien le doy matemáticas, física, y en alguna ocasión química. Sus calificaciones son buenas, pero se trata de ayudarle a mejorarlas con el objetivo de que tenga una buena media y pueda estudiar lo que quiera. Para mi gusto, quizá le da excesiva importancia a estudiarse la teoría queriendo entenderlo todo a la perfección, antes de ponerse a hacer ejercicios.

Ayer le decía: “Mira, yo de estudiante me miraba la teoría lo justo para saber de qué iba, y enseguida me ponía a hacer montones de ejercicios. Y después de hacer ejercicios volvía a la teoría y lo entendía todo mucho mejor. Pero tampoco quiero decirte que tú debas hacerlo así, porque cada persona es un mundo”.

Efectivamente, cada persona es diferente, y lo que le va bien a uno no le va bien a otro. Además, con alumnos que funcionan bien -aunque tengan cosas mejorables porque nadie es perfecto-, no me quiero poner excesivamente dogmático. Esta alumna mía es lista, trabajadora y generalmente saca buenas notas en los exámenes que va haciendo. Yo la ayudo explicándole los conceptos más difíciles, pero sin atosigarla demasiado diciéndole al milímetro cómo tiene que hacer las cosas.

Ahora bien, con los alumnos que realmente van mal, no hay más remedio que ponerse un poco rígido. Si un alumno suspende es porque hay algo que no está haciendo bien, y poco favor le haría si no le dijera en qué tiene que mejorar. Cuando a mí se me daba mal alguna asignatura de la carrera, precisamente lo que quería era que alguien me diera unas pautas para seguirlas al pie de la letra. Hubo dos asignaturas -termodinámica y electrotecnia- en las que me apunté a una academia porque estaba muy desesperado. Y logré aprobar sin problemas porque seguí religiosamente todo lo que me dijeron en la academia.

Por eso me costaba entender la actitud de una alumna que tuve hasta el año pasado. Suspendía casi sistemáticamente, y aun así no hacía ningún caso de lo que yo le decía, siempre estaba llevando la contraria y queriendo tener razón ella. Una actitud obstinada y arrogante en la cual intuyo que tenía mucho que ver el ejemplo transmitido por alguno de sus progenitores…

Última modificación: 20 mayo, 2018

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