No es no: La sentencia de La Manada

Escrito por | Actualidad, Mapaternidad

A las 12:45 de este mediodía encendí la tele, esperando con ansias la sentencia de ese quinteto porcino, con perdón para los cerdos, que se autodenomina como La Manada.

Después de la noticia reiterada de que al menos uno de los tres miembros del jurado iba a votar a favor de la absolución de estos infraseres, no me esperaba gran cosa.

Estaba entre la absolución y la segunda condena más leve, que fue por la que se decantaron finalmente.

Reconozco que, en el fondo, me quedaba la esperanza de que los jueces se armasen de valor y les calcaran una sentencia ejemplarizante: Para ellos y para todos los hijos de put@ que han venido creando manadas, inmersos en el efecto contagio.

Pero no. Ni violación, ni hostias en vinagre. Abuso sexual continuado, pero no agresión sexual. Manda cojones, chavales. Manda cojones.

Al excelentísimo señor que leyó la sentencia solo le faltó decir:

Os damos un tirón de orejas porque sino las feminazis se nos echan encima, pero a ver qué coño hacía ella borracha y sola en Sanfermines a esas horas.

9 años de cárcel (a descontar lo que llevan cumplido y recordando que no tardarán en disfrutar del tercer grado), 5 más de libertad vigilada, 15 sin poder comunicarse con la víctima ni acercarse a menos de 500 metros y una indemnización de 50.000 euros a pagar entre todos. A ver qué era eso de los 100.000 que pedían, que luego van a querer todas las frescas que les pase lo mismo para que les solucionen la vida, porque desde nuestro cerebro de machirulos no somos conscientes de que a esa niña se la han destrozado.

Como dice María Sande:

Lo que viene siendo, te dejas hacer para que les caiga una condena de mierda si no quieres que te pase como a Nagore Laffage, a cuyo asesino (llamado homicida y ya ejerciendo la psiquiatría, porque pobrecito, era un buen chico y hay que darle una oportunidad) también le cayó una condena de mierda.

Nuestro país acaba de perder una oportunidad descomunal para avanzar en igualdad de género. Que sí, que la mayor arma es la educación y la tenemos quienes criamos hijos varones, pero la justicia debería haber puesto su grano de arena.

Ahora, ¿qué coño le digo yo a mi hija o a las que pueda tener en un futuro? Evidentemente, que se lleve algo a modo de autodefensa. Porque por muy desconfiada que sea, que lo es, no está libre. Desgraciadamente, ninguna lo estamos. Y luego seré yo la violenta, no estos pobrecillos, que son muy buenos hijos y siempre saludan a los vecinos. Que son tan agradables que, hasta la novia de uno de ellos, se lo fue a follar a la cárcel y en esas se quedó embarazada. Lástima de él, que por un rollo sin importancia con una mentirosa le han destrozado la vida y no podrá inculcarle a su criatura sus impecables valores en los primeros años de su vida.

Para terminar, os dejo la reflexión de mi amigo David Lay:

Y un día mi hija de seis años tendrá edad de salir con las amigas, los amigos o con quien quiera. Y cinco tíos se sentirán libres de poder violarla, destrozarle la vida y destrozar la mía. ¿Por qué? Porque hoy unos señores vestidos de negro han decidido que violar en este país es gratis, que con 9 años, que quedarán reducidos a 2 o 3, se “castiga” un “abusillo sexual de pasada”.

Y entonces esos cinco tíos se sentirán seguros y libres de poder violar a mi hija, ya que saben que no les va a pasar nada porque hay un precedente, que van a seguir con sus vidas mientras habrán destrozado la vida de mi hija y la mía.

Ahora cambia mi hija por tu hija y ten los santos cojones de decirme que tampoco era para tanto…

#violaresgratisenEspaña #LaManada

Última modificación: 26 abril, 2018

One Response to :
No es no: La sentencia de La Manada

  1. Jinay dice:

    Yo sólo espero que el “señor Juez” que ha dicho que es que a ella en el vídeo se le ve cara de excitación sexual, no tenga hijas y no tenga que pasar por esto. Luego nos preguntaremos por qué cuando sale que una mujer es maltratada o asesinada por su pareja o expareja no había denuncias previas. A la muestra me remito. Esto es vergonzoso, y ya no solo para la pobre chica, sino para la justicia en general.

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