Protecciones para los niños

Escrito por | Actualidad, Mapaternidad

El viernes por la mañana, al leer Twitter como hago siempre, me encontré con la noticia de que una ambulancia había tenido un accidente, en el traslado de un paciente desde el Hospital de la Paz hasta el de Getafe. Los profesionales que viajaban en la ambulancia están bien, aunque fueron trasladados al hospital como precaución.

Sin embargo, el paciente salió volando…

Un bebé recién nacido que iba en una incubadora, que no estaba bien asegurada y que con el impacto se movió y salió disparada dentro de la ambulancia. Afortunadamente, según decía la noticia, el bebé no ha sufrido ningún daño grave.

Lo que pasa es que esto hace pensar. Yo, como madre de una niña de dos años, y próximamente de otro bebé, tengo ahora mismo tres sillas para los dos coches, el de mi marido y el mío. Una de ellas no la usamos ya porque es el llamado “maxi-cosi”, que vale desde bebé hasta los 18 meses y que obviamente guardamos al dejar de usarlo nuestra hija, porque queríamos otro hijo.

Entonces tuvimos que comprar una silla para cada coche, porque las sillas para niños más mayores son un rollo de poner y quitar, al final el maxi-cosi, tiene su base y es fácil de poner y quitar. Pues aquí llega mi queja, las dos sillas con a contramarcha, porque obviamente son más seguras, pero claro, como son mas seguras, pues las marcas les suben el precio… Porque los papás vamos a comprarlas, pues está en juego la seguridad de nuestros hijos. Total, que yo en sillas de coche he invertido un dineral.

Ahora, si quiero viajar en autobús, no hay ningún tipo de seguridad. Si voy con el carrito, me ponen en la zona de las sillas de ruedas, con lo que o voy yo con el carrito, o va la persona en silla de ruedas. Los taxistas tampoco tienen obligación de llevar una silla, en caso de que tengan un cliente con un bebé o un niño de corta edad.

Y ya en el tema del que hablaba al principio, la ambulancia, que se supone que es un transporte seguro, sobre todo porque las personas que necesitan ir allí es porque van en unas condiciones en las que necesitan ir seguros… Se ve que no.

Luego, muchos controles de seguridad comprobando las sillas y pobre de tí como no lleves una silla homologada, que te va a caer un multazo de los buenos…

Estamos llegando a un punto donde las autoridades exigen mucho al ciudadano de a pie, pero ellos como instituciones se pasan sus propias leyes por el forro. Y creo que, realmente, todos deberíamos hacer algo, porque sólo quejarse no sirve de nada: hay que actuar.

Última modificación: 21 enero, 2018

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